martes, 1 de noviembre de 2016

Ya que he venido...



Otra frase muy oída en nuestras consultas y a nuestros pacientes, lamentablemente una de las que más... Y digo lamentablemente porque en un sistema en el que se cuenta con agendas de unos 5 minutos por hueco, no se entiende que un usuario acumule cosas durante meses para soltarlas sobre la mesa, una a una, con ocasión de su puntual visita al médico.

Vaya por delante que en esta ocasión y una vez más el paciente es la víctima de lo que por él deciden otros;
1/ Se ve en la obligación de acumular problemas por la tiranía de un sistema laboral que, aún reconociéndole la legalidad, no suele ver con buenos ojos el que se pierdan horas yendo al médico...
2/ Por otra parte ha de sufrir la estrechez de los tiempos marcados por cada consulta.

Es lo que en el gremio conocemos, tan cariñosa como coloquialmente, con el sobrenombre del Síndrome del Posyaque o Síndrome del Jacky, según la zona y/o la generación a la que se pertenezca.

En este contexto, y ya que todo hay que decirlo, no es infrecuente que se pase la práctica totalidad de la consulta enumerando problemillas de andar por casa, como un: "me pica la garganta", o un "me ha salido este granito aquí", reservando para la despedida cosas como: "y con esto termino, esta es la última, de verdad: a veces siento un dolor muy fuerte en el pecho"...

En el medio de todo esto: el bendito médico hispano que tiene que lidiar entre el excesivo exprés de las consultas y el justificado -por derivado- descontento de algún que otro usuario.


Related Posts with Thumbnails