domingo, 20 de abril de 2014

Mi homenaje a Gabo




En estos días despedíamos al GRAN GABO... Nos dejó, pero no sin antes legarnos su genio, escondido tras la magia de sus párrafos, embadurnando la mística cotidianidad que sumerge al mundo en el que transcurren sus narraciones.

En el Parte de Confirmación he querido rendirle un homenaje, para lo cual he elegido un par de párrafos extraídos del que Gabriel García Marquez consideraba su libro preferido: "El amor en los tiempos de cólera"

En estas líneas nos relata magistralmente (no podía ser de otro modo) la evolución de los pormenores que un acto tan simple como el de la micción puede tener para un hombre, o para su estabilidad conyugal...


Él fue el primer hombre al que Fermina Daza oyó orinar. Lo oyó la noche de bodas en el camarote del barco que los llevaba a Francia, mientras estaba postrada por el mareo, y el ruido de su manantial de caballo le pareció tan potente e investido de tanta autoridad, que aumentó su terror por los estragos que temía. Aquel recuerdo volvía con frecuencia a su memoria, a medida que los años iban debilitando el manantial, porque nunca pudo resignarse a que él dejara mojado el borde de la taza cada vez que la usaba. 

El doctor Urbino trataba de convencerla, con argumentos fáciles de entender por quien quisiera entenderlos, de que aquel accidente no se repetía a diario por descuido suyo, como ella insistía, sino por una razón orgánica: su manantial de joven era tan definido y directo, que en el colegio había ganado torneos de puntería para llenar botellas, pero con los usos de la edad no sólo fue decayendo, sino que se hizo oblicuo, se ramificaba, y se volvió por fin una fuente de fantasía imposible de dirigir, a pesar de los muchos esfuerzos que él hacía por enderezarlo. Decía: “El inodoro tuvo que ser inventado por alguien que no sabía nada de hombres”. Contribuía a la paz doméstica con un acto cotidiano que era más de humillación que de humildad: secaba con papel higiénico los bordes de la taza cada vez que la usaba. Ella lo sabía, pero nunca decía nada mientras no eran demasiado evidentes los vapores amoniacales dentro del baño, y entonces los proclamaba como el descubrimiento de un crimen: “Esto apesta a criadero de conejos”. En vísperas de la vejez, el mismo estorbo del cuerpo le inspiró al doctor Urbino la solución final: orinaba sentado, como ella, lo cual dejaba la taza limpia, y además lo dejaba a él en estado de gracia. 


El descontrol del rebaño


Foto del autor

La legislatura se anticipó con una campaña electoral basada en promesas de intenciones que después, por unos motivos u otros no se llegan, no se quieren o no se pueden cumplir, por cuanto no resulta extraño que lo que más poderosamente llame mi atención sea...
- la presunción de culpabilidad con la que se vino considerando a todo aquél que llegó a pensar que tenía algo que criticar o mejorar;
- el victimismo con el que se arropó a los miembros del Gobierno, Fuerzas de Orden Público y a la Sociedad en general, supuestamente maltratada por estos actos;
- y la violencia, más propia de tiempos muy pretéritos, con la que se han venido reprimiendo algunas manifestaciones ciudadanas.

Por todo lo comentado y por muchos otros intentos de represión, no es de extrañar que al otro lado de nuestras fronteras algún diario se atreva a publicar artículos como el que hoy publica el francés Le Monde: "España se prepara para la dictadura"

En la fotografía podemos ver a un Agente Antidisturbios preparando el equipo necesario con el que pastorear -controlando- a una manifestación de jóvenes estudiantes de Medicina, llegados desde toda España, para protestar por la supuesta y próxima aplicación de la Troncalidad en sus estudios de Postgrado.



sábado, 19 de abril de 2014

Fauna de Estambul


Fauna de Estambul

Una de las cosas que llama enseguida la atención de un occidental en visita a Estambul, es la relación que los turcos tienen con los animales de su entorno urbanita, aspecto que choca frontalmente con los preceptos sobre los que montamos nuestro concepto de salubridad...

Los gatos pueden verse por todas partes: en las calles, bebiendo de sus fuentes, entre las piernas de los visitantes a las basílicas, o deslizándose por el escenario de una danza de Derviches... No sólo se les tolera y acepta como parte del escenario, en todos los rincones existen boles u otros recipientes para servirles comida y se habilitan casetas de madera, sorprendentemente no demasiado distantes de los contenedores de la basura, en las que soportarán las inclementes noches que el viento del Bósforo puede traer en invierno.

En sus plazas públicas no es infrecuente ver kioscos en los que el dueño se gana la vida vendiendo bolsas de alpiste para las palomas, unos animales que -para desgracia de sus preciosos monumentos- también abundan en los cielos de esta ciudad.



viernes, 18 de abril de 2014

Circuncisión



Dos de las religiones monoteistas mas importantes del mundo, judíos y musulmanes, imponen la práctica de la circuncisión a sus hijos en base a rituales puramente dogmáticos. Por contra y en nuestro primer mundo, tal práctica sólo viene recomendándose a uno de cada mil varones, obedeciendo a criterios exclusivamente médicos. Al final -en nuestros días y según estimaciones de la OMS- más del 30% de los hombres que pueblan el globo estarían circuncidados.

Aunque existen murales egipcios en los que se detalla la técnica, el origen del ritual se ha de situar en la exigencia de Yavhé a Abraham: (Génesis 17:4-12): «He aquí mi pacto contigo: serás padre de una muchedumbre de pueblos, de los que saldrán reyes. Tú, de tu parte y tu descendencia, circuncidad a todo varón, circuncidad la carne de vuestro prepucio y esa será la señal de mi pacto para con vosotros. A los ocho días de edad será circuncidado todo varón entre vosotros, de generación en generación, tanto el nacido en casa como el comprado por dinero a cualquier extranjero que no sea de tu linaje». Abraham se habría circuncidado a los 99 años e impuesto la práctica a su primogénito Ismael, así como a todos los varones de su casa. Repetiría también la operación en su benjamín Isaac, a los ocho días de su nacimiento.

En el caso de los musulmanes la práctica de la circuncisión proviene de la tradición popular preislámica, ya que no se menciona en el Coran, motivo por el que tampoco es preceptiva. En estas latitudes viene practicándose antes de la pubertad, idealmente a los 7 años, celebrándose en medio de una fiesta familiar en la que el circunciso recibe numerosos regalos.

Para las sociedades científicas hay unanimidad a la hora de NO aconsejar la circuncisión de manera sistemática, reservándola para solucionar problemas como: la fimosis, la balanopostitis crónica, los hipospadias... No hay evidencias concluyentes que lleven a pensar que con esta técnica se consiga prevenir el cáncer de pene, a través de la mayor higiene que supondría el evitar el acúmulo del esmegma.

En la fotografía podemos ver la Sala de la Circuncisión, del palacio de Topkapi en Estambul: en este recinto se practicaba el rito de la circuncisión de los herederos al Sultanato turco.



miércoles, 16 de abril de 2014

La Jaula de Oro


Rejas de las ventanas de la antigua Jaula de Oro


Todos sabemos de la importancia de una adecuada estimulación -en la infancia- para un correcto desarrollo psicomotor. La historia de la que os hablo hoy, que conocí en mi reciente viaje a Estambul es, a la par que interesante, buen testimonio de ello...

La legitimidad de la subida al trono del Sultan Mehmet II fue más que dudosa, es seguro que por ello lo hiciera matando a su hermano pequeño y a la madre de la criatura, a la par que promulgando una nueva ley en la que, supuestamente y para evitar problemas sucesorios, obligaba a todo heredero al trono imperial a matar a sus hermanos...

"Por el bien del estado, aquel de mis hijos que Ala le ofrezca el sultanato deberá -según la ley- enviar a sus hermanos a la muerte"... En 150 años murieron unos 180 miembros de la familia Osmalí...

Para eludir discrepancias con la Ley Coránica -que impide el derramamiento de sangre entre los seguidores del profeta- a los hombres se les estrangulaba con una cinta de seda y las mujeres acababan ahogadas en el mar Bósforo.

Podemos afirmar que Mehmet III fue el mayor fraticida de la historia, ya que al acceder al trono ordenó acabar con la vida de 19 de sus hermanos y de 7 concubinas embarazadas de su padre. Su hijo Ahmet, al no poder matar a Mustafá, su hermano menor al que adoraba, cuidaba y protegía por su retraso psíquico, decidió acabar con esta práctica sustituyéndola por lo que se conoció como LA JAULA DE ORO: Encerró a su hermano en una dependencia del palacio, con todos los cuidados y lujos necesarios pero totalmente aislado del exterior, una costumbre que se instauró y perpetuó para las siguientes generaciones de sultanes, quienes encerrarían de tal guisa a sus hermanos...

Algunas víctimas de ésta práctica llegaron a reinar, aunque el haber vivido encerrados hacía que muchos de ellos fueran mentalmente inestables o perdiesen la razón, como Ibrahim I "El Loco"...

La tradición que os relato llegó hasta el que fue el último Sultán turco, Mehmet VI, quien asumió el trono en 1918, tras pasar 56 años en la Jaula...



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