domingo, 27 de noviembre de 2011

Cuidar a quien nos cuida

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En estos días nos desayunábamos con la noticia de la renuncia de la Presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariñas quien, tras 12 años, anunciaba el abandono de su cargo por no haber conseguido acabar con los contratos basura, ni subir los baremos de los médicos que trabajaban para las compañías de seguros, siendo ambos compromisos que adquirió con los médicos de Madrid, cuando la eligieron por tercera vez en mayo del 2.008.

Vaya desde aquí mi aplauso entusiasta y mi admiración por esta mujer quien, a diferencia de otros personajes elegidos para puestos de muy diversa índole, no entienden de sus obligaciones para con quienes les eligieron, perpetuándose en sus sillones aún cuando sus gestiones resulten absolutamente inútiles...

Y es que la situación que soportan los médicos en este, nuestro país, es digna de protagonizar églogas, como ésta que os cuento: 

1/ COMENZAMOS ESTUDIANDO: de todos es sabido que los que aspiran a estudiar Medicina han de pasar una infancia y adolescencia en la que no se les permite devaneo alguno, sus notas deben rozar la perfección y acercarse a la excelencia. De igual manera habrán de pasar triunfantes por una prueba de Selectividad que, en ningún caso, podrá rebajar la media del sobresaliente, de los resultados previos.

Muchos verán frustrada su vocación de llegar a ser médicos porque algunos decimales les distanciarán de la nota de corte, aunque será este un aspecto salvable si tienen dinero (entre diez y doce mil euros/curso) para pagar una universidad privada. Este filtro mal controlado y en nada consecuente ni ajustado a las necesidades reales del país, está permitiéndo que la profesión se llene de extranjeros, venidos de todos los lugares del mundo, y en los que probablemente no se les pidió tanto rigor en el acceso.

2/ LA CARRERA no es sencilla: como todas las que tienen un dilatado componente práctico, habrá de cimentarse sobre un buen número de horas diarias. Serán seis años muy intensos tras los cuales, y habiendo alcanzado ya el supuesto final de la carrera universitaria más larga, aún no tendrás nada: para ejercer en este país es necesario contar -además- con una especialidad y para aspirar a estudiar una especialidad es necesario aprobar previamente el examen MIR.

3/ EL EXAMEN MIR exige cuando menos meses de estudio y, aún en el agradable supuesto del aprobado, no siempre será fácil poder elegir la especialidad deseada, habida cuenta de que dependerá del número de plazas convocadas y del lugar que hemos conseguido con nuestra puntuación... Por este motivo es cada vez más numeroso el número de médicos que se presentan varios años seguidos al MIR.

Llevamos 7 años, en el mejor de los casos, y desde que terminábamos COU: 6 de carrera y 1 de preparación del examen MIR. Ahora llega la especialidad, que en cierto modo bien puede ser considerada como otra carrera...

4/ ESPECIALIDAD: la duración de los estudios de las distintas especialidades está entre 4 (algunas) y 5 años (otras). Son años de aprendizaje intenso en hospitales, con frecuentes guardias nocturnas que serán necesarias para ayudarnos a costear alquiler y manutención, ya que muchos de los MIRes deben estudiar en ciudades diferentes a las suyas, con sueldos ciertamente reducidos.

5/ Y DESPUES...: por fin hemos terminado la especialidad, han pasado unos 12 años desde que acabábamos el Bachiller Superior (COU), tenemos entre 30 y 31 años de edad y habiéndonos pasado la vida estudiando no tenemos nada, volvemos a estar en la calle y a la merced del mayor o menor deseo de contratar especialistas, de la mejor o peor voluntad de un Gobierno Autonómico, quien puede hacernos contratos diarios, si así lo desea...


Los diferentes recortes a los empleados públicos, así como las congelaciones salariales que los precedieron y que parecen anunciarse como próximas medidas posibles, han hecho que el salario de un médico español esté entre los más bajos de la CEE, motivo éste que, sumado a aspectos como la precariedad de los contratos o la enorme presión asistencial, acaban motivando y justificando el que muchos opten por marcharse a ejercer a países de nuestro entorno, como Portugal, Francia, Reino Unido... U otros más alejados como Nueva Zelanda, etc...

Se calcula que cada consulta a un Médico de Familia le cuesta a la administración unos 39 euros, de los que el protagonista percibirá una cantidad situada entre los 2 y 3 euros...

Leyendo todo esto... ¿Puede concluirse afirmando que descuidamos a quienes nos cuidan?...



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