sábado, 11 de octubre de 2014

Euro y pico por paciente




En nuestra sociedad no abundan los médicos, y es por razones obvias:
-. Son demasiados los años de estudios: considerando únicamente la carrera, que suele comenzarse a una edad cercana a los 18 años, serán unos 10 u 11 años más de estudios universitarios y de postgrado, en función de la especialidad elegida y siempre en el supuesto de que no se repita ninguno.
-. La exigencia es muy alta y la culpable de que numerosas vocaciones se queden en puertas. Por lo general la nota de corte necesaria, para poder acceder a una facultad de medicina pública, suele estar siempre entre las más altas de la universidad.

Por ello se explica la competencia que se está estableciendo entre los diferentes países vecinos y no tan vecinos por atraer a estos profesionales: en estos momentos la mayoría de las naciones de nuestro entorno europeo (Francia, Inglaterra, Alemania, Holanda, Suecia, Finlandia...), y otras no tan cercanas (Brasil, Nueva Zelanda...) necesitan médicos... Los países sudamericanos, fuentes de profesionales de las que vinimos bebiendo hasta hoy, tienen condiciones de contratación que se acercan cada vez más a las nuestras y que llegan a superarlas, en algunos casos... En lo que respecta a nuestra Piel de Toro y por citar un ejemplo, en 2013 fueron más de 3.500 los galenos que solicitaron el certificado de idoneidad, necesario para poder salir a ejercer en el extranjero.

Determinados acontecimientos, algunos eventuales (OPE, Ébola...), y otros que nos visitan periódicamente (periodos vacacionales, permisos, bajas y cursos...) incrementan la habitual demanda, hasta el punto de que en determinadas épocas del año no alcanzan a cubrirse las necesidades de suplentes, viéndose los titulares -como ha ocurrido éste verano- obligados a duplicarse, trabajando mañana y tarde, para poder disfrutar de sus vacaciones.

En tal contexto nuestra administración, que siempre supo valorar el esfuerzo de sus profesionales en general* y el de los trabajadores de la Salud en particular, en un alarde de preocupante generosidad, viene a pagarnos la segunda consulta (lo que venimos a llamar "doblaje" o "peonada", la de la tarde para aquellos médicos que suelen trabajar por la mañana, o la mañana para los que habitualmente trabajan la tarde) de una manera que yo ya no sabría calificar siquiera, con una remuneración cercana a los:

 1,75 euros
netos por paciente

De todos Uds. es sabido que cuando una empresa quiere estimular a sus empleados en la asunción de horas extraordinarias, suele abonarles un precio superior al que viene pagándose la hora ordinaria... Está claro que la administración tiene una forma diferente de verlo, pero recordemos que esta misma administración, hace poco y en un proceso que finalmente acabó anulado por parte del Tribunal Constitucional, pretendió cobrar un euro por receta a los usuarios del sistema.

Esta administración que, con tales actos, no sólo está poniendo de manifiesto su desconsideración hacia la labor de un profesional, indirectamente hace también evidente el escaso valor que otorga a la salud de los usuarios.

¡Por favor!... ¡Dejen ya de explotarnos!... Si necesitan dinero: recuerden que la televisión les está señalando diariamente las fuentes (Pujoles, Bankias, Eres, Gurteles, Barcenas, Urdangarines y un larguísimo etc.), hacia las que han de dirigirse para conseguirlo.



* No debemos olvidar, en este sentido, los cinco años de congelación salarial y todo un conjunto de medidas encaminadas a premiarnos y motivarnos, y que vienen aplicándose -una tras otra- desde 2010.



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