sábado, 4 de abril de 2015

La mirada macedónica



Hoy he visto un nuevo caso de heterocromía en la consulta. La de hoy combinaba el color azul con el verde, una confluencia estadísticamente más improbable y por lo tanto menos frecuente, habida cuenta de que los dos colores son recesivos en su transmisión genética.

Recordarán Uds. que ya hicimos alusión a este hallazgo en una entrada anterior que titulábamos la niña de tus ojos, el pasado 27 de enero... 


En aquella ocasión publicábamos un ejemplo de la combinación del azul con el marrón, que no sólo sería la heterocromía más frecuente, se trata también de aquella de la que más se habló a lo largo de la historia, por afectar al Gran Alejandro, motivo por el que también mereció el nombre de Mirada Macedónica.

Cuentan los cronistas del Magno que sus lugartenientes adivinaban el humor de su líder por el brillo de sus ojos: si le brillaba el ojo azul: tranquilidad, porque era señal de que se encontraba de buen humor... Pero si por el contrario le brillaba el otro, entonces y en el mejor de los casos se disponía a conquistar algo... 

A juzgar por sus hazañas y la extensión de su imperio, me inclino a pensar que su ojo marrón debió de estar casi permanentemente abonado al resplandor... 


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