martes, 20 de octubre de 2015

Para lo que hay que oir a veces...



Es evidente que no todos los pacientes son iguales y que las diferencias y desviaciones de la media, que habitualmente denominamos normalidad, pueden alcanzar a ser tan numerosas como el número de estrellas... 

Al mencionar esto recuerdo el caso de aquél que acudió a consulta la pasada semana, aquejado de molestias en los oídos... Cuando fui a examinarlo comprobé que no era posible, que el orificio a través del cual introducimos el otoscopio (su meato o canal auditivo externo) era tan estrecho que apenas si permitia el paso del bigote de una gamba.
-. Hay que ver lo estrechos que son tus conductos auditívos!
-. Sí, es de nacimiento...
-. Pero oyes bien, verdad?

De todas formas y anécdotas aparte: hoy tendría que decir que para lo que tenemos que oír a veces...

Hace un rato sonó el teléfono:
-. Te llama una paciente, puedes ponerte?
-. A ver?... Sí, por favor, pásame...
-. Muy buenas doctor, soy Fulanita y le llamo desde el trabajo. Verá Ud., es que tengo una cistitis y quería saber si me puede poner algún tratamiento en la Receta Electrónica. Yo lo recogería después en la Farmacia...
-. Bueno mujer, no es éste el procedimiento: normalmente comprobamos mediante una sencilla prueba si se trata de una infección, antes de prescribir nada...
-. Ya, pero como yo ya tuve alguna...
-. Pues como una buena parte de las mujeres.
-. No he dicho que sea mejor ni peor que las demás.
-. Yo tampoco, sólo quería decir que las infecciones de orina no son infrecuentes para muchas mujeres. Aún así nos gusta hacerlo de otro modo... Además, yo no soy su médico, tan sólo estoy sustituyéndolo unos días, razón de más para no hacerlo a ciegas. De verdad que lo siento, siento no acceder a ayudarla así, pero por favor: venga a consulta...
-. Vale, vale, tío... No hace falta que te enrolles más, ya me has dicho que no me lo vas a recetar!
-. ...


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