domingo, 10 de octubre de 2010

La bola de cristal

Hay ocasiones, afortunadamente muy puntuales, en las que me gustaría saber de donde me cuelga la bola de cristal que algunos alcanzan a verme, aunque solo fuera para poder cargarle las pilas...

-. Vengo a que me recete el medicamento para el estómago...
-. Dígame...¿Como se llama?
-. Ah, no lo sé -señalando con una inclinación de la cabeza hacia el monitor del ordenador- ¡ahí estará!
-. Aquí hay cerca de 100 medicamentos -volviendo a señalar el monitor con un gesto similar- todos los que ha consumido a lo largo de los 10 últimos años...
-. ¡Pues el del estómago!
-. Para el estómago debe de haber aquí...¿una docena...?: ¿Omeprazol?... ¿Motilium?... ¿Almax?... (etc)
-. ¡No lo sé!...¡El que tomo yo!... ¡Pero eso sí, no me vaya a recetar uno que me "mandaron" una vez y que casi me mata!
-. Mire Ud.; tenemos dos opciones: o vuelve en los próximos días con el nombre del medicamento o, si así  lo prefiere, espera a la semana que viene en que ya estará su médico; pero con esas premisas no puedo recetarle nada...


Publicar un comentario en la entrada
Related Posts with Thumbnails