lunes, 14 de enero de 2013

Amedio salario


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En el lejano momento en que la serie "Marco, de los Apeninos a los Andes" triunfaba en nuestro país, me encontraba estudiando el primer curso de la carrera de Medicina, en la Universidad Complutense de Madrid

La popularidad de la serie, junto al añadido de que no existiesen un sinfín de canales configurando la oferta y por los que perderse a través del zapping, me hicieron asiduo, de los de no perderse la cita semanal con el pequeño viajero animado y su mono.

Recuerdo bien algunos hechos que antaño me tuvieron ciertamente traumatizado: por ejemplo el que el padre de Marco -Dr. Pietro Rossi- fuese un médico que no hacía otra cosa sino trabajar, tantas y tantas horas que finalmente a su hijo siempre lo veíamos solo: solo arreglando la casa, solo preparándose el desayuno, etc...  

Pero... ¿y la madre?... ¿Adónde estaba la esposa del Dr. Rossi?... Las circunstancias de la familia del pobre Marco se revestían de tal precariedad que la madre hubo de marchar a trabajar, en calidad de empleada del hogar, nada menos que a Argentina...

Este es precisamente el tema central de la trama, del que se derivan todas las peripecias y aventuras de la serie, desde el momento en que Marco decide hacer las Américas para ir en busca de su madre. 

"A tu lado pronto iré,
a buscarte adónde estés,
no me importa dónde vayas,
te encontraré"

Este viaje constituyó también, y del mismo modo, el motivo por el que la congoja que generaba mi duda alcanzase sus más altas cotas: "¿Como era posible que trabajando tanto, un médico ganase tan poco, hasta el punto de enviar a su mujer a servir tan lejos?... ¿No habré equivocado la carrera?"...

Me consolaba pensar que, al fin y a la postre, se trataba tan solo de una historia de ficción... Acababa sentenciando que eso no podría pasar nunca en la realidad: ¡Pero qué equivocado estaba entonces!: muchos de los médicos que actualmente ejercen en España pasamos por circunstancias que, si bien no se corresponden exactamente con las que caracterizaron a éste telefilm de dibujos animados, se le parecen bastante. 

Los actuales recortes salariales y la precarización de la contratación, que asfixian fundamentalmente a los eventuales, han hecho del profesional de la medicina un individuo que no habría de contar con un sobrado margen en el recorrido que ha de llevarles hasta el final del mes... Tal es así que, de seguir por las vías del recorte, habríamos de empezar a pensar en la posibilidad de enviar a algún familiar a Argentina...


Recordamos los últimos recortes para los médicos, incluyendo y destacando aquellos que afectan particularmente a los eventuales. Si a todo esto añadimos las subidas de la presión fiscal y de los precios de numerosos artículos, muchos de ellos de absoluta necesidad, entenderemos la acusadísima merma en la calidad de vida de los médicos, que no difiere mucho de la de otros muchos profesionales públicos u otros sectores de la población en general...
1 -. A partir de 2.010: bajada de sueldos en una media de un 5% a los funcionarios y en función de sus categorías y retribuciones.
2 -. Congelaciones salariales en 2.011, con la consiguiente pérdida del poder adquisitivo de nuestros salarios.
3 -. Retraso en la edad de jubilación de los 65 a los 67 años. (Primer semestre de 2.011).
4 -. Nueva pérdida de poder adquisitivo de los salarios en 2.012.
5 -. Ley de acompañamiento con el inicio de 2.012: pérdida de percepción durante los períodos de baja laboral.
6 -. Se amplia la jornada laboral en media hora diaria: hasta hoy no conocemos la verdadera repercusión de esta medida, quizá se limite a justificar la menor contratación de suplentes.
7 -. Absoluta desconexión con cualquier criterio de antiguedad: Trienios y/o "Carrera Profesional".
8 -. En estos años se apostó por reducir la contratación de personal eventual, recurriéndose con mayor frecuencia al reparto del trabajo entre los profesionales en activo de cada centro, en caso de enfermedad, vacaciones o moscosos de algún compañero. Por otra parte, cuando las circunstancias hacen ineludible el recurrir al suplente, los contratos que se les ofrece suelen atentar contra toda forma de dignidad, por su precariedad y porque se elude -en la medida de lo posible- el pagarles los periodos de descanso que suponen los fines de semana o los días festivos intercalados... No se entiende que el Estado, que en síntesis somos todos, sea más interesado e indigno en sus formas que una Empresa de Trabajo Temporal...
9 -. Pérdida de la paga extraordinaria de diciembre de 2012.
10-. Congelación salarial en 2013.



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