sábado, 31 de marzo de 2012

Luisa, esposado



A cinco minutos para las cuatro de la mañana aún no había conseguido el sueño pero sí adentrarme en esa situación de duermevela, en la que el medio gas con el que se mantiene la conciencia te proporciona un poco de descanso, de semidescanso, que resulta de agradecer: suena el timbre con una insistencia que condiciona la altura a la que doy el salto desde la cama: en la puerta me esperaban dos policías que traían a un detenido al que mantenían esposado. A juzgar por los gestos e improperios que se dispensaban, los unos a los otros, se deducía un ambiente caldeado que aún no había aparcado la hostilidad.

Por cuanto deduje de la charla, entrecortada por las descalificaciones e insultos que iban de lado a lado, se trataba de valorar las contusiones que supuestamente habría o no recibido el reo (había discrepancia según las fuentes),  durante la captura... El inicio de la entrevista no fue el deseado: el detenido, quien se empeñaba en llamarse "Luisa", se negaba a facilitar datos de filiación y a responder a las preguntas habituales, propias de una anamnesis clínica. 

Me esperaban no menos de 40 minutos de trabajo, de los cuales 10 serían de reconocimiento médico y 30 de pura burocracia vacía, puesto que en estos casos se hace siempre necesario el redactar, con una meticulosidad que exigen las implicaciones jurídicas del caso y que excede con mucho a la ordinaria, la historia clínica junto con el parte de lesiones que habría de ser entregado en el juzgado, al día siguiente.

Cuando comencé con mi trabajo observé -atónito y consternado- como le quitaban las esposas y marchaban a esperar al pasillo, dejándome a solas con el iracundo y presunto delincuente, mientras realizaban llamadas a su base. No creo que este fuera el procedimiento habitual, no lo creo basándome en anteriores experiencias similares, y porque de serlo sería un procedimiento revisable... Quiso la fortuna que el sujeto se fuese tranquilizando a medida que le iba sometiendo a mis exploraciones y que pasaba el tiempo sin ver a sus oponentes. Acabó colaborando todo lo amablemente que le permitían sus circunstancias y la situación, proporcionando incluso sus datos de filiación...

Desde la redacción de este post se me ocurren dos ruegos finales: dirigiría el primero a nuestras fuerzas de orden público: "Por favor, aunque me consta que ya la tenéis y porque toda precaución es poca: "¡Cuidado con estas cosas!". El segundo sería para quienes dictan nuestras nóminas: "¿Para cúando ese plus de peligrosidad?".



viernes, 30 de marzo de 2012

Circulación lenta con paradas en los C. de Salud

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Esta tarde, tras sufrir una lipotimia, un paciente acudió al Servicio de Atención Continuada en el que me encontraba realizando una guardia de fin de semana.

Tras todas las exploraciones al uso y previstas en estos casos, detectamos algún hallazgo electrocardiográfico que ya resultaba conocido y por el que nuestro enfermo venía siguiendo revisiones periódicas, a las últimas de las cuales se había olvidado de acudir.

Al despedirme de él insistí en la necesidad de que visitase a su Médico de Cabecera y retomase la periodicidad en el seguimiento de su problema, a lo que él repuso:
-. ¿Médico de cabecera?... ¡Pero si no debemos tener!
-. ¿Como que no tienen?. No entiendo...
-. Mire, el día 26 de marzo mi mujer llamó para pedir cita, y eso que era sólo para recetas, ¿eh?... ¿Sabe Ud. para cuando nos dieron esa cita?... ¡Para el 11 de abril!... ¿¡Dieciseis días... No me diga que es normal!?...

No he contrastado el tema; me he limitado a transcribirlo tal cual me lo dijeron, literalmente. Sean 16 días o -por exageración del paciente- sean algunos menos, serán probablemente demasiados y una muestra más de la congestión del sistema y del consecuente sinsentido que suponen los recortes en la contratación de suplentes, para cubrir bajas, vacaciones u otras ausencias del personal sanitario, que hemos venido denunciando desde hace algunos días...



jueves, 29 de marzo de 2012

Densidad en la consulta

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La foto corresponde a parte de una jornada en la agenda de un médico, la pasada semana. En esa plaza no se trata de un día extraordinario, sino de uno de tantos. 

Para los que no están en el mundillo, servirá la explicación: en el espacio del pantallazo cabrían 19 pacientes (dando al scroll aparecerían más pantallazos, ya que la norma en esa consulta es sobrepasar de lejos, que no cómodamente, los 50 pacientes diarios). 

Se asignan cinco minutos por cada enfermo, aunque esto sólo es válido para los que vienen con su cita. Los que no la tienen se apuntan, intercalados entre los anteriores, pero sin reservarles un espacio de tiempo. De cuanto aparece en la fotografía se deduce que para un espacio de tiempo de 50 minutos (5 minutos por cada uno de los 10 citados), hay planteados 19 enfermos, esto es: una media de un paciente cada 2 minutos y medio, aproximadamente.

Con ilustraciones como la de hoy resulta más fácil entender el mal momento por el que está pasando esta profesión nuestra en la que, aprovechando la coyuntura económica del momento y ante la ausencia de voluntad de aplicar soluciones más justas, la sobreexplotación y el estres del profesional están campando a sus anchas, como única idea válida para una clase política que sabe de nuestra legendaria e incomprensible mansedumbre.

En estos momentos, desde esta semana, el freno en la contratación del personal eventual y para cubrir las ausencias por enfermedad o por vacaciones, puede sombrear mucho más este panorama, de una densidad en las consultas que ya roza lo imposible.


miércoles, 28 de marzo de 2012

No me grites, que llevo chanclas

 


Ocurría hace unos días en la consulta, le preguntaba a una ancianita muy simpática y comunicativa:
-. Es Ud. diabética?
-. No, no, yo soy española!
-. ... Lo que quería saber es si tiene AZÚCAR!?
-. ...?. Eh?. No, no, joven!... Siento contradecirle pero yo siempre he sido española!...

No es esta, en modo alguno, ni una crítica ni tampoco una manifestación contra la legendaria dulzura hispana...

Que sirva la anécdota para ilustrar la gran dificultad que supone para el médico el vadear casi diariamente con la hipoacusia. Sirva también para recordar, a aquellos que tienen familiares sordos, lo importante que es revisar sus audífonos, que los usen y que, en la medida de lo posible les acompañen, de manera que no vengan solos a la consulta.



martes, 27 de marzo de 2012

Ante los recortes en el presupuesto para A.P.

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Ante los recortes en el presupuesto para Atención Primaria:

En estas semanas se han difundido en los Centros de Salud  informaciones confusas y contradictorias sobre lo que nos espera este año  en nuestras condiciones de trabajo. Es  fundamental que intentemos conocer nuestra situación y buscar alternativas útiles.

La propuesta de la Consejería de Sanidad es la disminución del presupuesto 2012 para suplentes  en torno a un 50% (variable según los EAP), lo que supondría no disponer apenas de suplencias para vacaciones y permisos. Se pretende que los directores de Centro y Responsables de Enfermería gestionen esta situación, organizando doblajes (no remunerados) o forzando la atención a pacientes de otros cupos dentro del mismo turno.

A cambio, la Consejería ofrece no exigir el cumplimiento de las 37,5 horas dentro de la jornada laboral diaria, ya que en realidad no tienen ningún interés en la ampliación de horario sino sólo en disminuir presupuestos.
     
Estas propuestas lesionan gravemente nuestros derechos como trabajadores, ya que suponen una sobrecarga muy importante sobre unas consultas ya por encima de lo deseable. Además, se amenaza definitivamente la calidad asistencial y la realización de otras actividades del EAP (docencia, educación para la salud, etc). Y deja en el paro a muchos profesionales de todos los estamentos que no podrán acceder a contratos de suplencia, y se verán abocados a emigrar.  

El presupuesto para Atención Primaria ya viene disminuyendo de forma sistemática en los últimos años, lo que evidencia el propósito de la Consejería de dejar progresivamente a nuestro sector como un apéndice dentro del sistema sanitario.

Frente a este conflicto es imprescindible  mantenernos unidos y establecer una red de apoyo entre todos los Centros de Salud:
- No iniciar de forma individualizada el plan de cobertura de ausencias, ya que es  preferible buscar una salida colectiva frente a la Consejería.
- Apoyar la iniciativa del sector de Directores de Centro y Comisiones Directivas que han rechazado el recorte de Capítulo I  y están elaborando una propuesta para todos los Centros de Madrid.
- Asegurar reuniones periódicas  de Equipo donde podamos informarnos adecuadamente y participar en la elaboración de alternativas.
- Coordinarnos con el resto de los Centros  a través de profesionales de enlace que difundan  la  información  disponible  y  transmitan las propuestas del equipo.
- Participar en las  movilizaciones que se plantean contra la Reforma Laboral en las próximas semanas, junto con el resto de los trabajadores de todos los sectores.


Coordinadora de Equipos de Atención Primaria /Marzo 2012


lunes, 26 de marzo de 2012

rEcLaMaCiOnEs

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Estuve pensando que en los últimos años me han interpuesto 3 reclamaciones, que se han venido distribuyendo a razón de una por año -aproximadamente- y que desde y con toda la humildad de la que consigo hacer acopio, concluyo que nunca fueron merecidas, pero siempre ajenas -como muy acertadamente dice mi amigo Juan Francisco en su comentario al post anterior- a la función específica y estrictamente médica de nuestra labor.

La primera: por atender preferentemente a una urgencia que acudió imprevistamente, haciendo esperar 10 minutos a quien por turno le correspondía entrar y que manifestó su queja formalmente, ya que la espera supuso el correspondiente retraso de la apertura de su tienda/comercio...

La segunda: por abrir la puerta que me separa de mi enfermera y para conversar con ella sobre aspectos relacionados con el enfermo anterior, haciendo esperar -no fueron más de 2 o 3 minutos- al paciente siguiente, quien acababa de entrar en la consulta. Cuando volví él ya no estaba; se había ido a rellenar una reclamación en la que manifestaba que le dejé sólo en la consulta, marchándome para hablar por teléfono...

La tercera reclamación es la que os relaté ayer, podéis leerla en el post anterior que lleva por título "DERECHOS y deberes".

Desde luego que, tal y como se están poniendo las cosas, tres reclamaciones no son muchas y es seguro que, si yo también pudiese interponerlas, desde mi dirección serían muchas más. Las dirigiría a...
. los que vienen habitualmente sin cita; los que siempre intentan colarse 
. los que consumen recursos desde la falta de necesidad
. los que vienen una y otra vez para finalmente hacer, con tus consejos, lo que les viene en gana
. los que exigen, los que amenazan, los violentos
. los que siempre llegan tarde
. los que suelen pedir cita y no vienen
. los que vienen hoy teniendo cita mañana, los que tenían cita ayer y vienen hoy
. todos los que dicen venir de urgencias con patologías que ellos saben de escasa trascendencia o banales
... Y un no poco largo etc...

Ya dije que tres reclamaciones no son muchas, aunque estas me dolieron tanto como alcanzarían a hacerlo trescientas: las tres surgen de la intransigencia, la intolerancia, van cargadas con la exigencia de la desinformación y desde lo más profundo de la ausencia de respeto hacia el profesional y la institución...


domingo, 25 de marzo de 2012

DERECHOS y deberes...

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e lo ocurrido en los últimos años, reforzado en las últimas horas y en mi consideración, deduzco que son legión los usuarios que en este nuestro sistema gratuito de salud, el que en un arrebato de entusiasmo empapado de injustificado patriotismo llegó a considerarse "delosmejoresdelmundo", acabaron sucumbiendo a la espectativa de dejarse llevar por la hipertrofia de sus derechos, sin hacer lo propio ni en la medida con sus deberes.

n la última guardia un paciente me requirió una hoja de reclamaciones, por su deseo de interponer una queja de cuanto le habìa ocurrido. Se veía venir...: llegó al Servicio de Atención Continuada en el que me encontraba, refiriendo un picor en el ojo izquierdo. Al solicitarle su tarjeta sanitaria manifestó haberla dejado olvidada en su casa, por lo que le dije que no podíamos atenderle sin ella. 

eferida la extrañeza en su actitud, ésta me obligó a añadir: "Mire, si Ud. viniese con un cuadro de Urgencia Médica, olvidaríamos la necesidad de comenzar la consulta solicitandole el documento, no siendo así me veo en la obligación de cumplir con las normas"... Su respuesta fue reivindicativa, como en un intento de echarme un pulso con la amenaza: "Muy bien, si no me atiende Ud, me veo en la necesidad de pedirle una hoja de reclamaciones"...

staba en su derecho de pedirnosla, no obstante respondí: "Muy bien, ahora mismo le daremos una hoja de reclamaciones, pero por favor, antes.... ¿quiere hacer el favor de acompañarme?... sólo será un momento... pretendo que antes vea Ud. que no se trata de una petición arbitraria o caprichosa, sino de una norma del Centro... Ve Ud. lo que pone en este cartel?...¿Y en este otro?... ¿Y en este?...". 

ada una de las estancias: la consulta, el pasillo, la sala de espera, el hall, la puerta de acceso... todas tenían el mismo cartel en el que podía leerse: "Para la atención en el Servicio Madrileño de Salud es obligatoria la presentación de la tarjeta sanitaria junto con el documento acreditativo de su identidad"... La hipertrofiada concepción de sus  derechos pudo más que mi lógica, por lo que acabó reclamando, a pesar de todas mis explicaciones...

e aquí sus palabras: "Presentado en el Servicio de Urgencias con molestias en el ojo izquierdo, picor, y un grano en el párpado, no se me atiende al no llevar la cartilla sanitaria en ese momento". No escribió más, quizá porque mientras lo hacía le fue desarmando la razón. No pude evitar el comentarle, en el momento de recoger su manuscrito: "Con la de lugares en los que interponer una reclamación, con la de situaciones.... creame: ¡ésta no era una de ellas...!"

frecí al usuario la posibilidad de facturarle la consulta (suele hacerse en estos casos), habría de volver días después a inhabilitar la factura mostrando su tarjeta; pero lo desestimó... Le pedí también que volviese, con su identificación, porque gustosamente le atenderíamos... a lo que su orgullo repuso que se iría conduciendo hasta el hospital (el Centro está en su pueblo, el hospital a unos 40 kms, por lo que espero no se olvide de llevar los papeles...)

eguramente nuestro hombre irá al banco sin su cartilla... Abonará cuanto compre sin sus tarjetas... Subirá al metro sin su billete... No serán docenas los establecimientos ante los que enseñará algún carnet de fidelización, arañando céntimos de descuento ó puntos para elegir regalo sobre catálogo... Para mí lo ocurrido ayer no es más que otra muestra de cuanto podemos llegar a infravalorar aquello que es de todos...



viernes, 23 de marzo de 2012

Carta para el timonel


Hoy un paciente me ha traído el informe de la intervención a la que se sometió recientemente en el hospital comarcal y cercano; le acompañaba una carta con factura que venía a decir lo siguiente:

"Estimado Sr. Fulano de Tal… Esperamos que su estancia en este hospital público de la Comunidad de Madrid haya sido de su plena satisfacción y que su salud, que es lo más importante, se vea restablecida.

Usted no tiene que abonar importe alguno por la atención recibida, pero debe tener en cuenta que ello supone un gran esfuerzo económico para todos los madrileños, que financian la sanidad pública a través de sus impuestos. Por ello, y sólo de manera informativa, le damos cuenta del gasto correspondiente a los servicios y tratamientos que Ud. ha recibido. En el informe adjunto podrá encontrar el detalle de los conceptos considerados.

El coste total de su asistencia sanitaria, que incluye los recursos materiales y humanos, ha sido cubierto por los impuestos que aportamos entre todos los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. Entre todos hacemos posible un sistema sanitario público, cercano y de calidad.

Un cordial saludo
DIRECTOR GERENTE del Hospital...


FACTURA:
CIRUGIA MAYOR AMBULATORIA
Osteoartrotomía de tarsianos y metatarsianos: 1.226,00
Excisión de bursitis y hallux valgus: 1.226,00
TOTAL: 2.452,00

(*) En este precio se incluyen, entre otros, los costes de quirófanos, material sanitario, instrumental quirúrgico, anestesia, medicamentos, personal, etc…

Estos conceptos se calculan partiendo de la información registrada de la intervención quirúrgica. Por tanto, es posible que no recoja otros conceptos surgidos durante dicha intervención."


Tras leer carta y factura una y otra vez, concluyo que no me apasiona el procedimiento al que no presumo tampoco gran utilidad; o quizá lo que no me gusten realmente sean sus formas...
 
Reconozcamos que de ser un medio útil, ¿acaso no pensais conmigo que hace mucho tiempo que deberíamos de haberle enviado cartas parecidas a nuestros políticos, cartas que recibiesen el mismo día en que estrenasen cargo e irresponsabilidades?... Porque si en este país algo ha ido mal en las últimas décadas, han sido nuestros representantes; con ellos, y en pro de la ardua labor de intentar mejorarlos, no debería escatimarse ningún medio, por poco eficaz que éste fuese...
 
Así, y justo después de jurar el cargo, encontrarían sobre la mesa de su despacho un sobre elegante, de sobrio aspecto oficial, en cuyo interior podrían leer la siguiente carta:
 
"A Ud. Sr. que permanece en o viene al mundo de la política animado por -el que se le supone- un energico impulso de altruismo vocacional, lejos de las viles intenciones de enriquecimiento rápido o del afan de poder con el que pudieran vincularle determinados malpensantes...
 
Ud. ha de saber que hoy le encomendamos un pais en cuya construcción contribuyeron cientos de generaciones, que se han dejado el sudor y las lágrimas, cuando no la sangre, en el intento de conseguir una vida mejor que poder dejar a sus hijos, en orgulloso testamento.
 
Se lo encomendamos -dije- aunque lo que realmente hacemos es contratarle temporalmente, adjudicándole la labor de conducirlo hacia el puerto de progreso del que hablábamos en párrafo anterior, vadeando y salvando cuantos temporales vayan apareciendo en nuestro y su horizonte... Se espera de Ud. que lo devuelva más próspero, feliz, evolucionado y desarrollado, gracias a los frutos de su gestión.
 
Vistos los despropósitos con los que nos obsequiaron, a lo largo de las últimas décadas, quienes como Ud. pretendieron y alcanzaron a ser los timoneles de esta nave... Visto también que no somos un país que las coja al vuelo, ni particularmente avispado en lo que a aprender de sus propios errores se refiere... Y visto, por último, que apenas se han renovado los partidos, aspirantes y candidatos, como tampoco los garantes de nuestra seguridad, ni los medios de control de sus intenciones..., nos hemos visto en la necesidad de redactar este "Manual para el usuario del timón", que rogamos lea con toda la atención... Gracias!"
 

domingo, 18 de marzo de 2012

El milagro de los ausentes que están presentes

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Hace unos días escuchaba esta conversación a través de la puerta abierta que me separa del despacho de al lado, el que ocupa la enfermera:

-. ¿Fulanito de Tal?... ¿Es Usted?... Mire, soy Elena, su enfermera... Le llamo por teléfono porque veo que tiene Ud. cita conmigo para un control, el próximo día 26, lunes...
-. (...)

-. Pues bien, me veo en la necesidad de cambiarle la fecha, porque el día 26 no estará mi compañera, la otra enfermera, y no tienen pensado ponerle sustituto... Así que tendré que hacerme cargo de las dos consultas, por lo que estoy redistribuyendo el trabajo, para que no nos resulte imposible, desbordándonos...
-. (...)

-. ¿Que tal le vendría una cita para este otro día, el jueves 29?...
-. (...)

-. Bien, entonces le cito para ese día, a la misma hora, las cinco de la tarde.

Ya están aquí: son los nuevos recortes sin recortes, los que no supondrán una merma en los recursos humanos; las acciones que no conllevarán ni un descenso en el número de contrataciones, ni tampoco el detrimento de las condiciones de trabajo del personal sanitario... 

Son los que están sin estar, los Otros, un milagro más de la política...



viernes, 16 de marzo de 2012

Burger Hospital King Juan Carlos Primero

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Todo debió empezar, probablemente y si no me fallan los recuerdos, con los equipos de la liga de Primera División de Baloncesto, una liga que ahora se llama ACB-Endesa

Así fue como comenzamos a oir nombres de equipos tan largos como rimbombantes: véanse el Cajasol Banca Civica, el Blancos de Rueda Valladolid o el Asefa Estudiantes... 

Poco a poco también la liga de fútbol, la aristocracia de nuestro deporte nacional, acabó incorporando el añadido de BBVA en su competición de Primera División, aunque sin afectar aún al nombre de los equipos...

Más tarde llegaron los edificios emblemáticos, como el Teatro Calderón de la Plaza Jacinto Benavente, de la capital, que pasó a llamarse Häagen-Dazs; o el Teatro Movistar, que antes era el Rialto; la Sala Heineken y muchas otras más...

A lo largo de la semana fue noticia, más o menos controvertida y discutida, el que la estación de metro de la Puerta del Sol, en Madrid, pasase a llamarse Estación Sol Galaxy Note, en una operación de la que no se han filtrado grandes datos, pero que dará, sin duda alguna, unos nada despreciables ingresos a Metro de Madrid. A uno le da por pensar que bien podían haber tenido esta idea antes de subir en un 50% el precio del billete simple...

En momentos de una crisis que ya cumple los tres años, y en los que se vienen sucediendo fórmulas que siempre acaban arañando sueldo o condiciones laborales al personal sanitario; en días en los que aún con todas las medidas adoptadas se está hablando de la instauración del copago, que ya es efectivo en alguna comunidad autónoma, siempre nos vendrá bien recordar el viejo axioma de que nada hay como las buenas ideas para hacerle frente a una recesión. 

Por eso sugiero que abramos las puertas al mundo de la publicidad, que el marketing venga a rescatarnos... El asunto podría comenzar por los hospitales, dar el salto a los Centros de Salud y acabar afectando incluso a determinados servicios, salas o quirófanos: La Residencia Sanitaria La Paz seguiría siendo igualmente eficiente, puede que un poco más, si pasase a llamarse Residencia Sanitaria Telepizza La Paz; ¿y qué os parece el Centro de Salud de MacDonald-El Gaitero, en Villaviciosa de Odon?; ¿o una Unidad del Dolor que se llamase Grupo Ferrer-Gelocatil?...

Ante la inminente apertura del Hospital Juan Carlos Primero de Móstoles, le estoy reservando el nombre de Burger Hospital King Juan Carlos I. Y para uno de sus quirófanos el de Aros de Cebolla Operating Theatre...



jueves, 15 de marzo de 2012

"Lo peor es que el empeoramiento empieza a empeorar"

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Un rendido homenaje a la figura de Mafalda quien hoy cumple 50 años.
Fueron cinco décadas amenizando, a la vez que espoleando nuestras conciencias políticas...
¡Gracias, Quino, por ambas cosas!

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Sanitarios podrían ser culpables de la crisis

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La actualidad de la semana nos plantea una vez más la cuestión de si puede o no endurecerse aquello que ya resulta denso. Los funcionarios en general (nuevo recortes del 5% en el salario de los catalanes) y los sanitarios en particular (matices respecto del reciente incremento de la jornada laboral) vienen a la palestra del presente para volver a plantearnos este reto.

Por cuanto se ha venido concretando el incremento de la Jornada Laboral, en media hora diaria y hasta las 37 horas y media semanales, era efectivamente una operación que maquillaba la reducción en el capítulo de contratación de personal suplente y un ahorro a costa de las nóminas de los trabajadores ya que, desde este mes NO se pagará  lo que se vino haciendo siempre: una cantidad por los pacientes de los médicos ausentes.

Transcribo lo que sobre este tema nos cuenta un compañero en un foro...:
"... vinieron el subdirector médico y de enfermería y nos comentaron las líneas de organización de la jornada de 37.5h que se vienen proponiendo:
- No se obligará ni se hará un recuento exhaustivo de las horas trabajadas de cada profesional.
- En unos días se dará a conocer el presupuesto de cada centro de salud para organizarse con el capítulo I, es decir, el dinero con el que se cuenta para suplentes, pero ya confirmaron que iba a verse REDUCIDO. Además ese dinero constituye una bolsa común para todos los profesionales, que se gestionara desde cada centro segun necesidades.
- Por ahora la conclusión, dijeron, es que NO se va a trabajar fuera de horario establecido, sino que las suplencias de cada centro se autogestionaran en cada centro, se repartiran los pacientes de los compañeros que no estén, entre el resto de compañeros, en principio y según dijeron, SIN cobrarlo, y se cubrirán SÓLO las bajas y suplencias imprescindibles. El objetivo -recalcaron- es AHORRAR DINERO, estamos en CRISIS."

El deterioro de la figura del médico y de sus condiciones laborales no parece haber tocado fondo todavía en este país: en poco más de tres años la tijera del recorte ha pasado por cuantos capítulos constituyen su actividad, sin olvidarse de ninguno: incrementará el destajo de su trabajo, trabajará más tiempo...; de una manera reiterada, ya que será por tercera o cuarta vez, se retocarán también sus retribuciones: reducción y congelación salarial, incremento del IRPF, desaparición de los complementos que se venían percibiendo por atender a los pacientes de otros médicos (sus compañeros ausentes)...

Hasta donde yo sé los profesionales de la Salud de este país nunca gozaron de unas condiciones laborales encomiables: en cualquier otro escenario de nuestro entorno sus colegas disfrutaron siempre de condiciones muy mejoradas. Tampoco recuerdo que la figura del médico se encuentre entre aquellas que pudieran haberse supuesto, junto a banqueros, políticos corruptos ó grandes especuladores del mundo de los negocios y de la construcción, como directamente responsables de la crisis... Aunque viendo de qué manera se ceban con ellos y se la hacen pagar, a veces lo dudo, claro...



miércoles, 14 de marzo de 2012

Atención Continuada

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Tras recientes experiencias de fines de semana pasados en algún SAR (Servicio de Atención Rural), he de decir que junto con los SUAP (Servicios de Urgencia de Atención Primaria), me parecen el complemento perfecto a nuestros habitualmente abarrotados Centros de Salud y a la hora de conseguir una Atención Primaria integral.

Ambos (SAR y SUAP) prestan atención a los ciudadanos respecto de sus consultas -urgentes y las más que no lo son tanto- también en horarios en los que los Centros de Salud mantienen cerradas sus puertas y sin que tengan que esperar para ser atendidos. Por cuanto he podido ver, en los SAR los pacientes llegan a besar el santo: la practica totalidad de los que acudieron, en los varios días que constituyen la experiencia que estoy compartiendo, fueron atendidos inmediatamente.

La población acaba interpretando estos servicios como las otras partes integrantes y complementarias del mismo sistema de Salud... Y es que aquello que podemos ver en un SAR no difiere demasiado de las patologías que habitualmente atendemos en consulta, o cuando vienen Urgencias no lo hacen en un número superior a las que eventualmente se suman a la agenda, normalmente sin huecos, de un médico de Atención Primaria.

En esta tesitura el paciente toma rápidamente conciencia de sus posibilidades y es frecuente que la cosa acabe en un uso que, cuando menos conceptualmente, llega a ser abusivo: no resultan raras las personas que vienen a enseñarte sus faringes a cualquier hora, cuando no un quiste sebáceo a la 01h de la madrugada.

Así, tal y como están las cosas actualmente en nuestros Centros de Salud:
-. Que solo funcionan en horario habitualmente laboral.
-. Con frecuencia y cuando se les requiere una cita, no se consigue para el día, en numerosas ocasiones tampoco para el día siguiente...
... La tendencia lógica y que se impondría rápidamente sería la de acabar dejando los Centros de Salud para el seguimiento de los casos crónicos y conceptuar a los SAR y los SUAP para los agudos... Afortunadamente no está sucediendo del todo y aún así, por impedirlo el freno de los requerimientos burocráticos: únicamente en los Centros de Salud se dispensan recetas (vales descuento), bajas por enfermedad y otros informes necesarios. También lo impide la necesidad, por parte de determinadas patologías, de seguimiento por parte de un único médico, cosa que dificilmente garantizaría un Servicio de Urgencias.

Todos sabemos que la Atención Primaria se ha ido burocratizando poco a poco... Creedme si os digo que en estos días he tenido ocasión de comprobar que parte de la "culpa", si es que se puede llamar así, la tienen estos Servicios de Atención Rápida (SAR y SUAP), que atendiendo a una media de 40 o 50 pacientes/día, viene descongestionando los Centros de Salud y aliviandoles precisamente de la carga medico-asistencial, con el consiguiente e indirecto aumento de la actividad burocrática en el contexto, que por ser una burocracia excesiva desde todos los puntos de vista, lo es aún más cuando se la desprovee de un buen número de visitas por patologías agudas, que lógicamente se hubieran intercalado.


Lo que quiero ahora

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Será porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente estas Navidades a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. 

O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.



Artículo de Ángeles Caso aparecido en La Vanguardia.


martes, 13 de marzo de 2012

Macgyver vino a la consulta


Cuando sustituyo a un compañero por un día, no es infrecuente que vuelva a remitir a algún enfermo para que acuda nuevamente y en otro momento, a consultar con su médico. 

Son casos, ya por las particulares circunstancias del paciente o del tema (¿no está el doctor Tal?, ¿cuando viene?, es que a mí el doctor me hace o prescribe esto o aquello...); o que requieren un seguimiento periódico y exhaustivo, corrigiendo variables y rectificando rumbos, en los que probablemente no resulte conveniente que seamos varios los capitanes que los dirijan. 

En este sentido no dejo de recordar un aforismo que se nos decía en la facultad y que recurriendo a la exageración incidía en tales consideraciones: "Un médico cura, dos dudan... y tres muerte segura!"

Pongamos pues, resumiendo, que de los cerca de 50 que suelen poblar una agenda y por los motivos expuestos, vengo derivando a un par de enfermos, ó tres diarios. El que voy a contar a continuación fue uno de esos casos. 

Parecía un hombre de cierta madura edad, aunque cuidado física e intelectualmente... Llegó a la consulta con un recorte del dominical "El País Semanal" que por su aspecto amarillento y arrugado ya debía tener sus años, en el que aparecía subrayado un párrafo que venía a decir que se estaban investigando los efectos de la testosterona (hormona masculina por excelencia) sobre el metabolismo, para poder ser aplicados, en un futuro y en beneficio de enfermedades como la Diabetes Mellitus.

Nuestro paciente daba por sentado que aquella ideación futurista ya se había alcanzado, por cuanto pretendía abandonar el tratamiento con insulina, que por no estar aún bien ajustado y/o por sus excesos, no le proporcionaba unos resultados que alcanzasen a ser totalmente satisfactorios, para pasar a tomar testosterona. De paso, y según él (imagino que era el fruto de cuánto había ido cosechando en sus búsquedas por los diarios, en internet, etc) podría ahorrarse de seguir tomando el alpha-bloqueante que requería para sus problemas prostáticos, así como el Viagra, al que recurría eventualmente.

No pude eludir la conclusión (reflexiva): "¡Menudo gestor se ha perdido el Ministerio de Sanidad!".

Ante mi oposición a sus propuestas, pero sobre todo por su persistencia, decidí aconsejarle que lo consultase con su Doctora habitual, mientras le ajustaban su perfil de glucemia.

No quiero dejar de aprovechar la ocasión que me brinda este post para incidir, una vez más, en que los consejos y noticias médicas que escuchamos, vemos o leemos en los diferentes medios de comunicación (prensa, radio, televisión e internet), han de ser percibidos con la necesaria capacitación del sentido crítico. Y ha se ser siempre nuestro médico, como el profesional mejor preparado en estos temas, quién nos oriente hacia las respuestas que necesitamos.



lunes, 12 de marzo de 2012

Porfía




En el servicio de Urgencias:
-. Buenas tardes, dígame... ¿En qué puedo ayudarle?
-. Es que me duele este grano que tengo detras de la oreja.
-. ¿Desde cuando? 
-. El grano lo tengo mucho tiempo, pero me duele desde hace unos días, cuando lo toco, cuando me peino, etc...
-. Bien, venga Ud. por aquí, sígame... Por favor... ¿Me deja su tarjeta sanitaria?
-. ... No la he traido ¿?
-. ¿Y su carnet de Identidad?
-. ... Tampoco ¡!
-. En ese caso, y no tratándose de una situación urgente, me veo en la obligación de pedirle que vaya Ud. a buscar ambos documentos a su casa, y regrese con ellos.
-. ¡No lo entiendo!...(Con un tono reivindicativo y contrariado)... ¡Será la primera vez!... 
-. Son documentos que hemos de exigirles para poder atenderles...
-. ¡Pues nunca nadie me había dicho antes que fuese así!.
-. Mire Ud... Yo no tengo ningún interés en contradecirle, pero por favor, sígame que quiero enseñarle algo... ¿Ve Ud. este cartel en la pared del pasillo?... ¿y estos otros dos en la sala de espera?... ¿Y el de la puerta de acceso al centro?... ¿Por último, ve el que se encuentra tras franquear la puerta principal del recinto?... Creame si le digo que lo siento: con una información tan reiterada y desplegada sobre este tema, sentiría que no estoy cumpliendo con mi deber si le atendiese, sin exigirle antes sus documentos...


domingo, 11 de marzo de 2012

Politono cardíaco


Era un chico magrebí, uno más de cuantos componían el numeroso colectivo de norteafricanos que se habían ido afincando en aquella localidad del oeste de Madrid, con el paso de los últimos años. 

Al referirme que había sentido mareos inicié la batería de pruebas que componen la exploración, que rutinariamente venimos realizando a quienes nos consultan por ese tipo de problemas. Me disponía a auscultarle, posando la campana de mi fonendoscopio sobre la parte izquierda de su torso desnudo... Justo en el momento en que el fonendo toca piel, ¿¿¿qué oigo???... ¡¡¡Dios santo!!!... ¡¡¡Parecía una canción magrebí!!!...

Retiré rápidamente el aparato -fue como si me hubiese dado un calambrazo- mientras miraba a aquél muchacho como quién se queda atónito ante un fenómeno sobrenatural... 

Al muy poco, fueron milésimas de segundo, y mientras observaba que se llevaba la mano al bolsillo de su pantalón vaquero, entendí lo que había ocurrido: la casualidad quiso que justo en el momento en que debería de haber escuchado los latidos de su corazón, le llamasen por teléfono y en su móvil sonase un politono de la música característica de su país...

Fue una de esas ocasiones, entre tantas, en que cuando te quedas solo sueles pensar en lo fácil que resulta parecer idiota...


sábado, 10 de marzo de 2012

Recetar fríamente


La siguiente paciente era de procedencia China.

Se dirigió hacia mí desplegando un lote de impresos que depositó sobre mi mesa...

-. ¡Buenas tardes!
-. Hola, muy buenas tardes... Dígame... ¿En qué puedo ayudarla?
-. Quielo que me lecete hielo...
-. ¿?... ¿Hielo?... Pero mujer... ¡Eso no lo recetamos!...

Ella se dió cuenta rápidamente de lo que ocurría, y señalándome un lugar concreto del informe que me había traído, pude ver que aparecía subrayado:
"Se recomienda ferroterapia* durante 2-3 meses"...


* NOTA - Ferroterapia: tratamiento con hierro.

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Doctor Yo

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Ayer tuve ocasión de vivir una experiencia que, por infrecuente, sentí como un diferenciado zambullido en la originalidad; una incursión de lo extraño en el terreno de la simpatía, una configuración esquizoide de lo personal: la de ser el médico ó el paciente, según se mire y el gusto, de mí mismo.

Por circunstancias que no vienen ni ayudan al caso me llamaron para pasar consulta, puntualmente y durante la tarde, sustituyendo al colega que desde hace años elegí como médico de cabecera y al que, por razones obvias y la fortuna de no padecer nunca de cosas realmente serias, prolongadas ni tampoco importantes, pocas veces o ninguna tuve ocasión de ir a ver en calidad de otra condición que no fuese la de compañero o amigo, siendo este último un sentimiento correspondido, por el que manifiesto sentir gran orgullo.

Por aquello del cuchillo de palo que suele encontrarse en casa de todos los herreros, es sabido que los médicos somos malos pacientes, por constituir unos pésimos enfermos: nuestro umbral de sensibilidad al dolor propio suele encontrarse bajo mínimos y desbordamos hipocondría por los cinco costados...

Se dice que en tales condiciones no hay Dios que nos aguante y, por cuanto pude constatar ayer: tampoco nosotros mismos...



viernes, 9 de marzo de 2012

Lo que también deberían enseñarnos en la facultad

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Durante mi segundo año en la facultad de Medicina, nuestro profesor nos puso un examen sorpresa. Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leyendo la ultima:   
"¿Cuál es el nombre de la mujer de la limpieza?"
Pensé que seguramente se trataría de algún tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba nuestro pabellón. Era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero, ¿cómo iba a saber su nombre?
Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco. Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta puntuaría para la nota final del examen. 
"Absolutamente" -dijo el profesor- "En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Ellos merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan: "¡Hola!"" 
Nunca olvidé esa lección. También aprendí que su nombre era Luisa. Todos somos importantes. 
Hoy, día internacional de la mujer trabajadora, viendo el capítulo de la serie "House" en la tele, se me ocurrió pensar que éste podría ser un buen post y que el protagonista probablemente hiciese peyas el día en que se impartió ese tema en su facultad...

jueves, 8 de marzo de 2012

Los pijos de la farmacopea

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En ocasiones nos hemos referido a los gazapos suscitados con la memorización y/o dicción de los términos médicos, aspecto que encontramos en el origen de múltiples situaciones simpáticas y anecdóticas. Hemos venido haciendo particular hincapié en aquellas que estaban relacionadas con los nombres comerciales de los medicamentos, o el de sus componentes activos.

No obstante, nunca habíamos hablado antes de los encomiables esfuerzos realizados por parte de algunos usuarios y para alcanzar esa altura que suponen requerida, sin descolgarse de la sintonía en la que supuestamente ha de encontrarse la "onda" de lo más "in"...

Sirvan como ejemplos para el caso que nos ocupa estos medicamentos que algún paciente pijo me solicitó en consulta: me estoy refiriendo a Levotroid (una hormona tiroidea) y Sedotime (un ansiolítico), que me demandaron de una forma megachuli de la muerte refiriéndose a "Levotruá" y "Sedotaime", respectivamente... ¡O sea...!... ¡Te lo juro por Snoopy!



miércoles, 7 de marzo de 2012

Valer un riñón

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En el día de mañana, 08 de marzo de 2012, se estableció conmemorar el día mundial del riñon, un órgano mucho menos considerado de lo que en justicia merecería.

Para los integrantes de la comunidad científica, y si se me permite la broma: a pesar de los recortes, los riñones tienen una importancia creciente y que ya recogía en su tradición nuestro idioma castellano, cuando para referirse subjetivamente al alto precio de una cosa siempre se vino diciendo: "vale un riñón!".

Subamos pues a nuestro particular Sinaí, la ocasión lo merece, y recordemos los diez mandamientos que habrán de ayudarnos en el cuidado de nuestros riñones...

1º control clínico: visita periódica al médico y analítica también periódica.
2º control del peso: la obesidad es un factor de riesgo.
3º control periódico de la Presión Arterial. Es este un tema importantísimo para la salud Renal: la elevación de la Tensión Arterial puede afectar sobremanera al buen funcionamiento de éstos órganos.
4º control de la sal en la dieta: dieta hiposódica con adecuada ingesta de líquidos.
5º El ejercicio regular aeróbico también actúa reduciendo moderadamente la Presión Arterial.
6º Evitar el tabaco.
7º Evitar la ingesta excesiva de alcohol.
8º Evitar el consumo innecesario, reiterado y mantenido de antiinflamatorios (como el ibuprofeno, por ejemplo, el diclofenaco, naproxeno, etc...).
9º En general no automedicarse y revisar la medicación crónica que estemos tomando, algunos fármacos podrían resultar contraindicados en pacientes que empiezan a ser enfermos renales (sirva como ejemplo la metformina, que toman muchos diabéticos).
10º Evitar en lo posible las infecciones urinarias (el consumo de cítricos o de extractos de arándanos disminuyen, al acidificar la orina, la posibilidad de tener infecciones de repetición)


martes, 6 de marzo de 2012

Ministerio de esto, de aquello y lo de más allá

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Se trata de uno de los Ministerios que ha sufrido mayor número de cambios en el nombre, el contenido y la dedicación. Aún recuerdo cuando sólo lo era de Sanidad, o de Sanidad y Consumo...

Hubo un tiempo en que estuvo relacionado con el Trabajo, más tarde vinieron los Asuntos Sociales...

Actualmente es Ministerio de Sanidad, Politica Social e Igualdad...

Cuando algo cambia tanto, acaba por no tener nunca claramente definidos ni el norte ni las competencias... Y cuando complican sistemáticamente esas competencias es porque sospechan que el organismo siempre anduvo sobrado de tiempo, por lo que cabía darle alguna más...

En cualquier caso, lo que resulta de una claridad meridiana es el pensar que si un Ministerio no borda una cosa, dificilmente bordará tres...

Lamentablemente y de cara al futuro: ¡Aún sigue quedando pared!, algo que se vislumbra como absolutamente necesario ya que, por cuanto viene ocurriendo en los tres conceptos aludidos, en un Ministerio en el que todo es susceptible de pasar por el filo del recorte, el nombre sigue creciendo.



lunes, 5 de marzo de 2012

¿Lo que hacemos aquí también es Medicina?

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Este es el país en el que todos los problemas se resuelven mirando hacia lo público... :
¿Que hay déficit?, reducimos el sueldo a los empleados de la administración...
¿Que nos hemos desviado del presupuesto?, les hacemos trabajar más horas por lo mismo...
De pedir un euro a los pacientes ¡ni hablar!, que en España el de la salud es uno de los pocos negocios en el que pagan antes los trabajadores, que no los clientes...

En fin, esas son las soluciones que se les ocurren a los únicos dirigentes que sabemos votar. El panorama es desolador, tal y como quedan las cosas sólo se consiguió incrementar el destajo, apostar por el decremento de una calidad que ya estaba maltrecha, de espaciar unas listas de espera que ya resultaban insostenibles.

Cuando miras lo que hay a tu alrededor, casi te parece otro mundo, como si los médicos solo se tornasen en chivos espiatorios cuando pisan nuestra fatídica piel de toro...

Hace poco he tenido ocasión de repasar algunas ofertas de trabajo para médicos de Atención Primaria en un país comunitario, os transcribo una de ellas:

"Se busca tercer socio para clínica que actualmente cuenta con 2 médicos. 
Importe del derecho de acceso a la Sociedad: 7.500 Euros. 
Cifra de negocio aproximada: 190.000 Euros por médico y año. 5 semanas de vacaciones.
Clínica con 180 metros cuadrados, 3 consultas, una sala de espera por consulta, buen ambiente de trabajo, instalaciones nuevas, informática en red..."

Cuando uno piensa en lo que ofrecen fuera, le asaltan dudas respecto de si estamos hablando del mismo trabajo o del mismo nivel de responsabilidad y/o de cualificación. Por supuesto: incluyo Portugal, un país en el que las condiciones de trabajo y el salario son netamente superiores: un médico portugúes cobraría más del doble de los 2.200 euros netos y aproximados en que quedó el sueldo de un médico español, tras los últimos recortes.



sábado, 3 de marzo de 2012

Cervantina de diez

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Tiempo hacía que no recurríamos a las simpáticas anécdotas que surgen de la dificultad intrínseca a la jerga médica, complejidad que se hace mucho más evidente cuando se trata de la dicción de los distintos compuestos farmacéuticos o sus no menos sencillos nombres comerciales.

Hoy no puedo evitar el referirme a la última que tuve ocasión de escuchar, esta misma tarde, y que siendo doble provenía de la misma usuaria:

"Doctor, hoy sólo he venido por recetas, me haría falta el Eurotirón, pero el de 88, que antes tomaba el de 75 y el endocrino me lo ha cambiado. Ah! y como en el de 88 vienen muchos menos comprimidos, tendrá que hacerme Ud. dos cajas"

De lo comentado se deduce con suficiente certidumbre que la paciente se refería a Eutirox, algo que pude ratificar al comprobar que -efectivamente- en la relación de prescripciones de su historia clínica figuraba el de 75 mgrs.

"Por cierto, el endocrino también me ha mandado Cervantina de 10 miligramos para el colesterol"...

Aún reconociendo que no las tendría todas conmigo, sospecho que el hipolipemiante prescrito fue la Simvastatina de 10 mgrs, aunque precisamente por admitir la existencia del márgen de error y por no encontrar -tampoco- referencia alguna en su historia clínica, pedí que la paciente volviese otro día, con la pertinente documentación: el informe o la receta del endocrinólogo.


viernes, 2 de marzo de 2012

Conociendo al enemigo: sedentarismo

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Iniciamos una serie de post volcados y relacionados con los que habrían de ser nuestros peores enemigos, porque estoy convencido que las cosas más sencillas, bien llevadas en el contexto de una vida saludable, contribuirían a un considerable incremento de nuestra esperanza y calidad de vida.

Porque nuestros enemigos no son aquellos que siempre tuvimos por tales: no son los venenos, ni los tóxicos, ni las armas, ni las fieras, etc... todas esas cosas se encuentran debidamente controladas en sociedades desarrolladas como la nuestra. 

Nuestros enemigos actuales actuan de modos más ladinos y silentes, sin provocar el rechazo de nuestra consideración cuando son mencionados, más al contrario: suscitando pensamientos placenteros o cuando menos agradables.

El primero al que nos referiremos es el sedentarismo, compañero de viajes de nuestro desarrollo, que viene de la mano de nuestros logros tecnológicos y sociales.

No caben dudas a la hora de afirmar que en sí mismo, el sedentarismo sería responsable de más enfermedades y de un mayor número de muertes que cualquier epidemia o que la suma de todos los accidentes. Desde hace tiempo se sabe que la actividad física tiene impacto beneficioso sobre la incidencia y la mortalidad de muchas enfermedades crónicas, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el accidente cerebrovascular (ACV) y diversos tipos de cáncer, como el cáncer de colon y el cáncer de mama posmenopáusico. Un conjunto importante de datos avala los beneficios para la salud que proporciona la actividad física, aún si es inferior a los niveles recomendados. Hay sin embargo muy pocos estudios sobre la relación entre el tiempo en sedestacion y la mortalidad total.

En uno de ellos, una gran cohorte prospectiva publicada en 2.010: las mujeres que pasaban más de 6 horas al día sentadas durante su tiempo libre tuvieron tasas de muerte por todas las causas aproximadamente el 40% más altas y los hombres aproximadamente el 20% más altas en relación con aquellos que pasaban menos de 3 horas sentados.

Por eso, amigo, tú que desde hoy -nunca peor dicho- vas a sentar las bases para disfrutar de una vida más sana: ¡muévete en contra del sedentarismo!



Sindrome otomiccional


NOTA: El siguiente es un simpático chiste que en estos días circula por Internet...
Muchas veces, cuando llegas al ambulatorio, te preguntan la razón de tu visita y tienes que contestar delante de otros y a veces, es muy desagradable. No hay nada peor que una recepcionista que te pide que le digas qué te pasa en un hall lleno de pacientes.
Una vez entré a una consulta y me acerqué a la recepcionista - muy poco simpática - :
- Buenos días, señorita!
La Recepcionista me dijo:
- Buenos días, señor, ¿por qué quiere ver al Doctor?
- Tengo un problema con mi pene, contesté

Como algunos se rieron, la recepcionista se irritó y me dijo:
- Usted no debería decir cosas como esas delante de la gente
- ¿Por qué no ? ... usted me preguntó qué me pasaba y se lo dije

La Recepcionista - sonrojada - me dijo :
- Podría haber sido más disimulado y decir por ejemplo que tenía irritado el oído, y discutir el problema con el Doctor más tarde y en privado.
Y yo le contesté:
- Y Ud. no debería hacer preguntas delante de extraños, si la respuesta puede molestar.

Entonces, sonreí, salí y volví a entrar:
- Buenos días, señorita!
La recepcionista se sonrió socarronamente y preguntó:
- ¿¿Sí??
- Tengo problemas con mi oído

La recepcionista asintió y se sonrió, viendo que había seguido su consejo y me volvió a preguntar:
- Y… ¿qué le sucede a su oído, señor?
- que me arde al mear

Las risas en la sala de espera fueron de antología…

jueves, 1 de marzo de 2012

La embarazada de gemelos

En aquél momento me encontraba realizando una sustitución, por descanso maternal, en el centro de salud de una localidad cercana a mi lugar de residencia. Apenas fueron unos pocos días a mayores de los dos meses, pero aún tuve tiempo para aproximarme al conocimiento de algunos pacientes, sobre todo aquellos a los que las circunstancias obligaban a visitas más reiteradas.

Una de esas pacientes era Gabriela, una mujer jóven quien, por su embarazo gemelar y la hiperemesis que le aquejaba, tenía que permanecer en situación de baja laboral y venir a recoger semanalmente medicación, consejos y parte de confirmación.

El día que sería el último de mi paso por el Centro Gabriela tenía visita programada. Cuando al salir de la consulta se disponía a resolver algún trámite en el mostrador de la Unidad Administrativa, alguién debió comentarle que era mi último día, por lo que entró de nuevo en la consulta, llorando desconsolada, y para entregarme un sobre en el que había improvisado la siguiente carta: 

"Dr..., muy muy agradecida de todo corazón, es el mejor médico que he tenido nunca y nunca se me va a olvidar. Espero que donde vaya a trabajar sea muy feliz y tenga todo lo bueno que se merece. Con muchísimo cariño y mucha pena de que se vaya...
Gabriela, la embarazada de gemelos"

Un gesto que me pareció precioso y que alcanzó a acariciar mi ego, pero que también y por no ser merecido, puso de manifiesto que nuestros pacientes pueden no ser demasiado objetivos a la hora de juzgarnos.

Sirva esta conclusión para explicar también un buen número de aquellas otras ocasiones, en las que la valoración que recogemos no es precisamente agradable o favorable.



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