sábado, 25 de septiembre de 2010

Decálogo para el usuario

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El que la sanidad sea gratuita y tenga una cobertura universal no significa que no tenga sus limitaciones. Todos tenemos una obligación intrínseca para con los demás y para con la sostenibilidad del sistema... 

1.- Acuda al Centro pocos minutos antes de la hora de su cita: no debería ser mucho tiempo antes ("le digo algo por si me puede atender"), o sistemáticamente después ("bah, para que ir a la hora si siempre hay que esperar") : los retrasos originan problemas en la dinámica de la consulta.

2.- Recuerde que el nivel de ruido en la sala de espera puede entorpecer la labor de los trabajadores del Centro.

3.- No acuda a consulta sin cita previa, salvo que un caso de URGENCIA lo justifique: la programación de un médico se establece en espacios de 5 minutos. Si Ud. insiste en ser atendido sin cita previa el médico habrá de verlo forzando su programación y a costa del tiempo que tiene previsto dedicar a los demás pacientes. Tanto el tiempo como la capacidad de trabajo del médico tienen límites.

4.- Por Urgencia se entiende una situación que conlleva riesgo vital. Podemos dilatar los límites de esta definición, pero deberíamos cargarnos de sensatez a la hora de hacer este tipo de valoraciones.

5.- No acumule problemas para ir al médico. La Administración habrá previsto 5 minutos para su atención y si Ud. consulta varios problemas seguirán siendo 5 minutos (hay otro paciente citado a los cinco minutos de la hora de su cita). El médico le dedicará probablemente un tiempo mayor, aunque siempre será a costa de incrementar la espera de los demás pacientes citados.

6.- Siempre es conveniente documentar al médico con los informes que le han de dar los diferentes especialistas o servicios de Urgencias, en los que se recogen los cambios en el tratamiento o los nuevos episodios que no fueron atendidos en su Centro de Salud.

7.- No exija exploraciones, pruebas complementarias, bajas o tratamientos. Ha de partir de la certeza de que el médico es quién sabe cuando y en qué momento esas cosas están indicadas, o no.

8.- Como enfermo Ud. debería conocer el nombre de los tratamientos que toma habitualmente así como la forma en que los toma, las pruebas que se ha realizado y las distintas patologías que ha tenido. No resulta de gran ayuda el apoyarse siempre en la creencia de que "en el ordenador está todo": en ocasiones la informática da problemas, el titular está enfermo o de vacaciones, etc...

9.- No es más eficaz lo más caro.

10.- La medicina no es perfecta, ni tiene todas las soluciones. Los médicos no salvan vidas (siempre acaban fracasando en ese empeño), ni tienen las claves de la eterna juventud.



domingo, 19 de septiembre de 2010

Plataforma "MIN. 5 MIN."

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Han pasado años desde la creación de la plataforma 10 minutos, años de reivindicar la lógica y la dignidad de sus postulados, pero lo cierto es que no se consiguieron los objetivos propuestos entonces. Recordemoslos:

MOTIVOS DE LA MOVILIZACIÓN
• Frustración
• Desmotivación
• Expectativas no cumplidas
• Pérdida de ilusiones
• Autoestima y realización personal en peligro
FUNDAMENTALMENTE POR:
• Alta presión asistencial.
• Exceso de burocracia.
• Escasa o nula capacidad de control sobre tu trabajo.
• Sensación de ser meros expendedores de servicios sanitarios.“Sensación de abandono”
CONSECUENCIAS :
1. Para la empresa: rendimiento ineficiente “sólo se sobrevive”
2. Para el profesional: Burnout o desgaste profesional. Prisas, agobios, cansancio psico-físico, estrés, etc.
3. Para el paciente: riesgo de errores, derivaciones innecesarias, menor capacidad resolutiva

OBJETIVOS DE LA PLATAFORMA
GENERAL:
• Calidad asistencial
• Dignidad del profesional
OBJETIVOS CONCRETOS: (“planificación racional de la jornada laboral”)
• Delimitar el tiempo asistencial
• Delimitar número de pacientes
• Tiempo para tareas no asistenciales
• Tiempo adecuado por visita “10 minutos“
LOS MEDIOS PARA LOS FINES
• Aumento de recursos
• Mejora de la organización
• Medidas paliativas urgentes.

Ahora hemos retrocedido. Nos encontramos viviendo una situación que puede calificarse como de peores condiciones que las de antaño, y sufriendo el consiguiente mayor desgaste; ambas cosas, en los terminos de una negociación y como paso previo, deberían llevarnos a reconsiderar el objetivo, incluso a replantear la denominación de la plataforma.


PLATAFORMA "MíNIMO 5 MINUTOS"
Siempre decimos que tenemos 5 minutos por pacientes y no es correcto. Lo único correcto es que  originariamente nos citan a los pacientes cada cinco minutos, pero no es menos cierto que a lo largo de cada jornada surgen un número cada vez mayor de imprevistos que, una vez tenidos en cuenta a la hora de establecer la media, arrojan cifras inferiores a los 5 minutos:
-. Pacientes que intercalan entre los citados, y que vienen sin cita.
-. La actual tendencia de no reemplazar a los médicos ausentes contribuye, durante estas ausencias, a la máxima compresión de las agendas.
-. Pacientes que acuden de urgencia o a cuyos domicilios hemos de acudir por el mismo motivo y que requieren una dedicación capaz de acabar con cualquier media.
-. Ingerencias externas: llamadas desde exterior, constantes comunicaciones con enfermería...
-. La escasa calidad de los medios administrativos: impresoras que se bloquean, programas que se apagan una y otra vez y que, aún funcionando correctamente, exigen más tiempo que los anteriores (AP-MADRID), ordenadores que requieren ser reiniciados, redes que se quedan colgadas...
-. La escasa calidad de los medios diagnósticos: es muy representativo el número de esfigmomanómetros que no funcionan, de otoscopios que no resultan de ayuda... etc.
-. Las modificaciones que van sucediéndose en la agenda, el análisis de las mismas, el tener que administrar la sala de espera y establecer los turnos de entrada a la consulta.

Todas estas cosas y algunas que se quedarían en el tintero llevan, con una frecuencia muy superior a la que resultaría deseable, la media de dedicación por paciente a cifras inferiores a los cinco minutos.

No es de recibo que la "economía del tiempo" sea uno de los conceptos que cobre mayor protagonismo en la mente de quien pasa consulta, haciendo sombra -en ocasiones- a cuantos configuran la nobleza de nuestra vocación.
 

Amalgama cultural y sexual

Hemos avanzado mucho en esto de la educación sanitaria, aunque aún están lejos los horizontes que deberíamos tener fijados como objetivos. En lo específicamente referido a educación sexual, puede que el avance experimentado fuese mayor, por el interés que el tema despierta en las nuevas partidas de adolescentes que configuran el recambio generacional. No obstante, con cierta frecuencia soy testigo de episodios que, cuando menos, le añaden a mi valoración un par de signos de interrogación. 

Nuestro país se hizo cosmopólita en las últimas décadas y tal amalgama cultural crea situaciones que se desvían muy mucho de la media que podríamos haber ido consiguiendo, en este sentido... 


Hace poco me consultaba una pareja norteafricana; el motivo: tras una relación sexual el preservativo "se había quedado dentro". Mientras intentaba entender lo que me comentaron, en su poco fluido castellano, la mujer continuó hablando y refirió que sentía un nudo, una opresión laríngea ó retroesternal (el territorio que delimitaba no era muy preciso).
-. Vayamos por partes, vamos a centrarnos en el tema del preservativo, y después nos ocuparemos de este otro problema....-les dije.
Pero insistieron en explicaciones que me hicieron entender -finalmente- que lo que estaban pensando y el motivo de su preocupación era la posibilidad de que el preservativo que "se había quedado dentro" de la vagina, pudiera haber viajado, vía ascendente, hasta la  parte superior del pecho, o la garganta...


En otra ocasión, también reciente, una oronda mujer africana vino a exponerme sus pretensiones: tenía que viajar a África en las próximas semanas, adónde se casaría. Por motivos que supongo relacionados con la legislación vigente en el terreno de la Inmigración, quería volver a España después, pero embarazada, por lo que me solicitaba algún tratamiento que asegurase tal culminación. Las dificultades que planteaba la conversación, mi escaso dominio de los idiomas de su país natal y su no muy superior conocimiento del mío, me llevaron a recomendarle Acido Fólico, con el deseo de que todo lo demás: el marido, su fe y el efecto placebo, cumpliese su cometido...


Y no quisiera olvidarme de aquella otra anécdota, que no me ocurrió a mí sino a un compañero del Centro: la de un señor que se empeñaba en que le colocasen "un DIU de esos" no sin cierta vehemencia, porque no quería que su esposa tuviese más hijos.



sábado, 18 de septiembre de 2010

Peticiones del paciente


Ya me ocurrió algunas veces, por lo que deduzco que debe ser lo más parecido a un protocolo establecido... Esta semana, como aquellas otras veces, un joven vino a plantearme lo siguiente:
-...No fui a sellar el paro el día que me correspondía hacerlo, se me olvidó, así que me dijeron que si no queria perderlo debía llevarles algún justificante como que había estado enfermo ese dia...
- ¿Pero tu no estabas enfermo ese día, verdad?
- No, es que se me pasó, me olvidé de la fecha.
- No puedo creerlo, ¿así que un empleado de la administración te remite a otro, pretende implicar a otro profesional para que mienta?. ¿Es esta la única solución que se les ocurre a los empleados del INEM para casos como éste?. ¿Como quiere ese señor que diga que ese día estuviste enfermo, si no lo estuviste?.


- Doctor, aquí le traigo a mi hijo, para que hable Ud. con él.
- ¿Que le ocurre?
- Anda, dile al doctor que es lo que pasa, cuentaselo tú...
- ¡No, díselo tú!, ¡Yo no quería venir!
- A ver, por favor, pónganse de acuerdo ¿?
- Pues verá, doctor, que mi hijo va con "malas compañías", sabe Ud.?. No me gusta la gente con la que sale.
- ¡Son mis amigos!, ¿¿Vale??


Me paso las semanas escuchando solicitudes de certificados:
- De capacidad para trabajar en unas determinadas instalaciones, de la ausencia de enfermedades infecto-contagiosas para trabajar en aquellas mismas, o en otras.
- De capacidad para la realización de algún deporte.
Valga la siguiente redundancia, pero me abruma la capacidad que se nos supone a la hora de descartar incapacidades: la de poder certificar cosas como ésas y en poco mas de 5 minutos. Sirva comentar que, en la mayoría de las ocasiones en las que se me requerían este tipo de documentos, estaba ausente el interesado: "No, es mi hijo, no puede venir porque está en....". Y sirva decir, también, que casi siempre acudieron sin cita previa porque lo necesitaban "...para mañana, a las nueve". 
Hubo más peticiones...
- De incapacidad de un tercero, para la consecución de la reduccion de jornada laboral del solicitante.
- La menos común: la solicitud de un certificado para la exhumación de unos restos, en la fosa de un cementerio que no conozco, y su inmediata y posterior inhumación con el fin de hacer un poco de sitio, redistribuyendo el espacio.


Pero no todas son solicitudes. En el otro lado, la nota simpática: tengo un paciente, un poeta rural y vocacional, que me paga cada consulta con la declamación de su último poema; lo hace con un entusiasmo tal, que bien compensados quedan algunos de los sinsabores comentados.



miércoles, 15 de septiembre de 2010

Notas farmacoterapéuticas


Tras años de seguimiento y lectura de los "Boletines de Información Terapéutica" de las diferentes Comunidades Autónomas y/o Áreas de Salud, se extrae una conclusión clara: la gran mayoría de las veces los fármacos analizados "NO APORTAN VENTAJAS" con respecto a anteriores opciones.

Las crisis, como esta que atravesamos, son ocasiones en las que hemos de replantearnos actitudes: por eso ya va siendo hora de que, también en este punto, apliquemos la lógica y el sentido común que deberían llevarnos hacia la siguiente sucesión de cuestiones:

PRIMERA PREGUNTA:
1/ ¿Acaso no se hacen estos estudios antes de la autorización del fármaco?
A- Sí
B- No

SEGUNDAS PREGUNTAS:
SI LA RESPUESTA A LA PRIMERA PREGUNTA ES "A": el algorritmo me lleva directamente a formular estas segundas preguntas:
2/ Entonces... ¿Por qué se comercializa el fármaco?, y ¿Por qué a ese precio generalmente muy superior a esas opciones anteriores?.

SI LA RESPUESTA A LA PRIMERA PREGUNTA ES "B": el algorritmo me lleva directamente a formular esta otra segunda pregunta:
2/ ¿Por qué no se hacen esos estudios antes de su autorización?.

Todo me parece de una sencillez abrumadora, tanta que acabo pensando que es posible que exista una tercera opción/respuesta para la PRIMERA PREGUNTA:
C- Sí, pero No: en definitiva se trata de marear al prescriptor ó existen incógnitas que escapan al sentido común.

Visto desde el humilde prisma de un mortal, el aprobar sistemáticamente fármacos que son tildados al poco, con igual sistemática, de "no aportar ventajas": es comparable al hecho de prescribir un fármaco a un paciente, para llamarlo horas después a su casa y decirle: "¡Pero no lo tome!"



martes, 14 de septiembre de 2010

¡Hasta el infinito y más allá!



Hoy estoy particularmente disgustado; y es que me doy cuenta de que en esta profesión nuestra, sufrimos una sobreexplotación cuya intensidad es difícilmente descriptible o creíble.

No, no es que hoy -precisamente hoy- reparase en tal afirmación, no es eso, es algo que vengo pensando cada día. Pero es que hoy, concretamente hoy, confluyeron las circunstancias necesarias para perfilar esa gota que suele colmar el vaso de una cronificada resignación.

Verán Uds., hoy mi agenda estaba saturada, desbordada, rebosada, colmada (me quedo sin calificativos)... por tres motivos:
-. Porque somos 2 médicos y medio (esta mitad, entiéndase, se refiere a un médico que tiene que marcharse antes) en un Centro en el que habitualmente hay 5 compañeros (la otra mitad se encuentra disfrutando de unas merecidísimas vacaciones...).
-. Porque ayer -lunes- fue jornada festiva local.
-. Porque es verano y esta condición incrementa, en la localidad de la que hablamos, la demanda asistencial.
Era, en definitiva, más una agenda pensada para el híbrido resultante de cruzar a un veterinario con una máquina expendedora -con todo el respeto que me inspiran los veterinarios y las máquinas expendedoras- que para un profesional con un mínimo de responsabilidad directa sobre nuestra salud.

Existen pocas profesiones en las que confluyan tantos síntomas de este Síndrome de Explotación:
1/ No tenemos establecido un límite máximo de pacientes diarios, nuestra capacidad se supone infinita: se ha de ver todo lo que llega: citados, no citados, urgencias que no lo son tanto, urgencias que lo son, domicilios a los que el Summa -por su escasez de medios- no puede o quiere acudir, pacientes que te rebotan del frontón del hospital, etc... Es un trabajo a destajo en el que no están definidos los criterios de cantidad, ni por supuesto y por consiguiente, tampoco de calidad.
2/ No tenemos el auténtico derecho a disfrutar de festivos si no es a costa de ver, al día siguiente y en un acto de inconsciente e irracional compresión de la agenda, al doble de pacientes.
 3/ No tenemos el auténtico derecho de disfrutar de unas vacaciones si no es a costa de ver, durante no menos de dos meses al año, a los pacientes del cupo de los que son tus compañeros de Centro, además de los que configuran el propio.

Siento una quemadura de tercer grado en las entrañas...



domingo, 12 de septiembre de 2010

Las alpargatas




Esta es la casa del médico de mi pueblo, aquél a cuya consulta me llevaban las amigdalitis y gastroenteritis de mi infancia.

Compartía con otro médico el cuidado de la salud de un municipio de poco más de 3.000 habitantes.

Se puede decir que ambos fueron dos excelentes médicos rurales, dados el momento y las circunstancias.

Las preguntas son para quienes, desde entonces, han tenido la responsabilidad de velar por los intereses de nuestro colectivo (sindicatos, colegios, políticos...).
¿Qué ha ocurrido?.
¿Hicieron cuanto habían de hacer?.
¿Como explicar tanta pérdida en el poder adquisitivo y tantas otras cosas?.

La mayoría de los que actualmente ejercemos esta vocación/trabajo no podríamos tener una casa así más que en los más profundos de nuestros sueños. (Y no es que la quiera, es mero simbolismo).

Al contrario de lo que cabría esperar de tal deterioro, el acceso al estudio de nuestra profesión se hizo más complejo en las últimas décadas, mucho más selectivo; hoy sólo lo vienen consiguiendo quienes obtienen sobresalientes en todas las asignaturas de la enseñanza secundaria. También ha aumentado muy mucho el número de años necesarios para completarlos: de seis años de estudios se ha pasado a los casi 11 actuales, necesarios para ejercer en la sanidad pública...

Han bastado 3 décadas para duplicar las exigencias y reducir las percepciones ¿a la mitad?...

Fuimos demasiado ingenuos al pensar que aquel  "No descansaré hasta conseguir que el médico lleve alpargatas", de Alfonso Guerra, se quedaría en mera frase hecha.

Los políticos han pasado sobre nuestra forma de vida como lo haría el caballo de Atila... Nosotros hemos planteado la misma resistencia que al caballo le opondría una brizna de hierba. Nunca mereceremos aquello por lo que no hemos luchado.


Pacientes que no lo son


Leo la agresión a un compañero en Baleares, por parte del hijo de la paciente a quien negó una baja, y no puedo dejar de sentir cierta inquietud al pensar en las muchas veces que he de vivir situaciones en las que la lógica, la solidaridad social o mi criterio, me invitan a sortear peticiones similares.

Cada médico tiene un porcentaje de pacientes para los que el trabajo es una maldición divina y que tratan de evitar por todos los medios y a su antojo. Sea cual sea el cupo, en todos ellos hay usuarios que coleccionan bajas de mayor o menor duración y por las causas más diversas, o que cuando menos intentan coleccionarlas.

Los límites de la enfermedad no son precisos, hay demasiada subjetividad en las más recientes definiciones de salud, es un concepto muy amplio y que tiene demasiadas fronteras... Según tal definición seríamos muchos los que vamos a trabajar enfermos...

Salud es el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de infecciones o enfermedad, según la definición de la Organización Mundial de la Salud, en su constitución de 1.946. También puede definirse como el nivel de eficacia funcional o metabólica de un organismo tanto a nivel micro (celular) como en el macro (social). El concepto salud abarca el estado biopsicosocial, los aspectos que un individuo desempeña. En 1992 un investigador agregó a la definición de la OMS: "y en armonía con el medio ambiente", ampliando así el concepto.

Por otra parte están las solicitudes mal planteadas o documentadas. Se me ocurren éstas dos que viví recientemente:
"Mi hijo fue ingresado ayer y vengo a por su baja laboral"... 
"¿Trae Ud. un certificado de Ingreso, algo que documente tal situación?"... 
"No..."

"Verá Ud. Dr., el lunes y el martes no fui a trabajar porque tuve un sangrado por la nariz, quisiera que me diera Ud. la baja desde el lunes"... 
"¿Pero como quiere Ud. que yo certifique algo que no he visto?, ¿Por qué no vino Ud. en ese momento?"...

Los pacientes, las más de las veces, no acaban viendo la lógica de tus planteamientos... Ninguno de los protagonistas de estos dos ejemplos admitió entenderlo o asumió la cuestión sin generar protestas, réplicas y crispación. En estos momentos hay demasiados derechos asumidos, pero pocos deberes percibidos...

En cuanto a la ayuda o protección que tenemos en éstas situaciones difíciles, más que proporcionarme la seguridad que se le supone como fin, me hace sentir cierta soledad ante el peligro: una ciudad de casi 400.000 habitantes, en la que ejerzo, nos proporciona un vigilante jurado que acudiría un único día a la semana, a cada uno de los Centros... Caso de necesidad se desplazaría al lugar de la agresión, aunque siempre llegaría tarde.

En fin, lo que pretendo expresar con estas líneas, en definitiva es:
1/ mi apoyo al compañero agredido.
2/ la necesidad de una más amplia protección a los facultativos y a todo el entorno laboral de los Centros de Salud y Hospitales.
3/ y, por último, que se hace necesario un mayor conocimiento de los Deberes de los usuarios del sistema, así como su exigencia.



sábado, 11 de septiembre de 2010

Sindromes literarios

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SD. DE DIOGENES
El Síndrome de Diógenes se refiere a un trastorno del comportamiento que suele afectar, generalmente, a personas de avanzada edad que viven solas.

Las características que lo definen son:
1/ El abandono personal y social
2/ El aislamiento volunario
3/ El acúmulo, en muchos casos, de grandes cantidades de dinero o de desperdicios domésticos.

El Sindrome toma forma y nombre en 1975, inspirándose en el filósofo Diógenes de Sinope, un representante de la escuela griega del Cinismo Clásico, que llevó hasta extremos los ideales de privación e independencia de las necesidades materiales.

Tal y como lo conocemos hoy, en que los medios de comunicación nos muestran a esos pacientes extremos que acumulan toneladas de basuras en sus casas, es probable que la denominación de la enfermedad se desvíe bastante de la forma de vida del Diógenes original, entre cuyas únicas pertenencias se encontraban: una tinaja (su casa), un manto, un zurrón, un báculo y un cuenco. Un buen día, y tras ver a un chiquillo que bebía de una fuente recogiendo el agua directamente con sus manos, Diógenes se desprendió de su cuenco.


SD. DE STENDHAL
Define las manifestaciones (taquicardia, vértigo, confusión, alucinaciones...) del sujeto expuesto a la contemplación de obras de arte de gran belleza. 

Conocido también como Síndrome de Florencia, por ocurrirle al escritor francés durante su visita a esta ciudad. "Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme".

Este Síndrome acabó acuñando una bella expresión: "el turismo del alma"



SIGNO DE MUSSET
Se refiere a los movimientos rítmicos de la cabeza, con cada latido cardiaco, que a veces pueden verse en los enfermos afectos de insuficiencia de la válvula aórtica.

Al padecerlo el escritor romántico, el eterno amante de Georges Sand acabó dando nombre a este curioso signo.

Transcribo estas palabras que lo definen, y que extraigo de Javier Mariátegui, presidente de la Academia de Medicina del Perú:  "El signo de Musset, descrito por Delpeuch, se debe al célebre poeta francés Alfred de Musset, quien sufriera de una aortitis sifilítica en tiempos en que la lúes estaba de moda y era una afirmación de "casanovismo" o de "machismo" sexual. El signo consiste en una rápida inclinación de la extremidad cefálica o "pequeñas sacudidas rítmicas de la cabeza sincrónicas con los latidos cardíacos en los casos de aneurisma o insuficiencia aórtica, como cuando se hace signos cefálicos de afirmación". En los salones de París de fines del siglo pasado, los varones solían imitar a Musset. Eran tiempos en que, conforme el "dic­tum" del sifilógrafo francés Jean Alfred Fournier, “sifilización era sinónimo de civilización".


SD. DE PICKWICK
Cuando Charles Dickens publicó en 1.837 los "Papeles postumos del Club Pickwick" donde hace una detallada descripción de un muchacho gordísimo que se quedaba dormido en los momentos mas inoportunos, estaba muy lejos de imaginar que Burwell, algo mas de un siglo después (1.956) y dada la similitud entre este personaje con los pacientes obesos que sufren hipoventilación, propondría que esta asociación recibiera el nombre de "Síndrome de Pickwick", en homenaje a su genio descriptivo.

La asociación de obesidad, somnolencia, eritrocitemia (color rojizo) y apetito excesivo se conoce desde hace mucho tiempo.



SD. DE OTELO
El celoso moro veneciano de la obra de William Shakespeare acabaría dando nombre a un Síndrome que va  desde los celos patologicos hasta la psicosis, y cuyo nucleo central es la celotipia.






SD. DE ONDINA
Ondina era una sirena que, cuando su enamorado la traicionó, lo maldijo condenándolo a permanecer siempre despierto, ya que dejaría de respirarar al dormirse. De ahí que esta sea la característica principal del Sd. de hipoventilación central congénita o Síndrome de la maldición de Ondina, que afecta a 1 de cada 200 mil personas: desde el nacimiento el bebé carece de automatismo respiratorio, no siendo capaz de respirar por sí mismo mientras duerme.



SD. DE MUNCHAUSEN
El Sd. de Münchausen es una enfermedad psiquiátrica que se caracteriza por inventarse y fingir dolencias (o incluso provocárselas mediante autolesiones o la ingesta de medicamentos) para llamar la atención de los médicos, y ser tratado como un enfermo. En el "Sd. de Münchausen por poderes" un adulto provoca o hace fingir las enfermedades sobre un niño que está bajo su control.



jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Qué remedios de hoy serán errores mañana?



Numerosas veces me pregunto: ¿cuantas creencias de hoy serán dramáticos errores mañana?... 

Esperemos que las generaciones que nos sucedan sean clementes a la hora de elaborar sus juicios de valores, tras la contemplación de presentaciones que, cómo ésta que vemos ahora, ilustraran nuestras erróneas convicciones...


miércoles, 1 de septiembre de 2010

La tecnología móvil al servicio del hombre y del médico



Desde hace unas semanas, en  realidad desde su llegada a España, quise rendirme al capricho de tener un IPhone 4, de Apple.


A pesar de que no constituye tiempo suficiente y de que son aún muchas las utilidades de esta maravilla tecnológica que no descubrí, puedo afirmar que estoy impresionado con sus posibilidades en lo personal, aunque también en lo profesional.

Sirvan estos ejemplos de la presentación...


 

La madre de todos los tóxicos



Y ya que en el post anterior hablábamos de la toxicidad del regaliz recordemos, aceptando que una imagen siempre llega a calar más hondo que un millar de palabras, que el tóxico por excelencia es el tabaco.

En la presentación un envase que ha circulado por los Centros de Salud y que nos ilustra, envasándolas, las cantidades de alquitran y otras porquerías que podrían llegar a acumularse en nuestros pulmones, en un año de consumo y a razón de una cajetilla diaria...


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